El atacante detrás de la tercera ola de hackeos a los monederos de hardware Coldcard ha pasado a la fase activa de liquidación de los activos obtenidos ilegalmente. Según mi análisis de los datos en cadena, el hacker ha comenzado a intercambiar los bitcoines robados por Ethereum a través del protocolo descentralizado THORChain. Este es un evento significativo, ya que así es como normalmente se intenta "lavar" el rastro de los activos digitales antes de su posterior movimiento o venta en el mercado abierto.
Hasta el momento, en el transcurso de esta operación se ha movido alrededor del 10% del volumen total de los fondos robados. El 90% restante de los bitcoines sigue en las direcciones originales, lo que indica que el hacker actúa con cautela y por etapas, probablemente probando la resistencia de la red al rastreo de transacciones. Este enfoque es típico de los ciberdelincuentes profesionales que buscan minimizar los riesgos de bloqueo de activos en los intercambios centralizados.
Recordemos que, en el marco de este ataque, que estoy siguiendo en detalle, se han comprometido al menos 1789 BTC, distribuidos en 8865 direcciones. Este es uno de los robos más grandes en la historia de los monederos de criptomonedas de hardware, afectando a un número significativo de usuarios. Es importante destacar que este movimiento es el primero desde las direcciones originales del hacker dentro de la tercera ola, lo que lo convierte en un indicador clave para el monitoreo posterior.
Desde un punto de vista técnico, la elección de THORChain para el intercambio de BTC por ETH no es casual. Este protocolo permite intercambios entre cadenas sin necesidad de pasar por KYC, lo que crea dificultades adicionales para las autoridades y las empresas de análisis al intentar identificar al destinatario final de los fondos. Aunque el volumen del 10% puede parecer insignificante, demuestra la intención del hacker de retirar los activos gradualmente, lo que requiere una mayor vigilancia por parte de la comunidad.
Mi comentario: En la situación actual, los propietarios de Coldcard que puedan haberse visto afectados por el ataque deberían realizar de inmediato una auditoría de sus monederos. El hacker, por lo general, actúa rápido cuando se trata de liquidar activos, y cada día de demora aumenta los riesgos para las víctimas. El mercado también debe tener en cuenta que la posible presión sobre ETH proveniente de estos intercambios podría generar volatilidad a corto plazo.