La firma legal Harneys y la plataforma droppRWA han anunciado planes para emitir bonos de catástrofe, cuyos derechos de propiedad se registrarán en un libro de contabilidad distribuido. La operación piloto está programada para principios de 2027. Este es el primer paso hacia la migración a blockchain de un segmento de mercado valorado en aproximadamente $65,6 mil millones.
Los bonos de catástrofe (cat bonds) son utilizados por aseguradoras y entidades gubernamentales para redistribuir los riesgos de desastres naturales, como huracanes o terremotos, hacia los inversores. El titular de dicho instrumento recibe ingresos hasta que ocurra el evento estipulado, tras lo cual las obligaciones de pago cesan.
La cuestión clave, en mi opinión, no radica en la tokenización en sí, sino en si blockchain se convertirá en un registro de derechos jurídicamente vinculante, y no solo en una capa técnica para la contabilidad. Como señala acertadamente Edwin Mata, director de Brickken, la tecnología no cambia la evaluación fundamental de riesgos, la mecánica de los desencadenantes ni la calidad de las garantías; solo optimiza el proceso de circulación y liquidación.
El cofundador de droppRWA, Faisal Monai, destaca las ventajas operativas: el registro de inversores, las verificaciones de elegibilidad y los pagos pueden integrarse en un único sistema jurídicamente ejecutable. Con las aprobaciones regulatorias correspondientes, la conciliación de datos podría reducirse de días a segundos, algo crítico para la liquidez.
Por separado, se está trabajando en la reducción del umbral de entrada. En lugar de la compra directa de notas con un valor nominal mínimo de $250 000, se ofrecerá a los inversores una participación beneficiaria en una estructura que distribuya los ingresos entre varios tenedores. En tal caso, la inversión mínima podría caer a $5000, lo que abre el acceso a esta clase de activos para los actores minoristas.
El contexto del mercado es revelador: en el segundo trimestre de 2026, el volumen de emisión de cat bonds alcanzó los $11,3 mil millones en 48 operaciones. La Bolsa de Valores de Bermudas sigue siendo el mercado dominante, asegurando el 93% de la colocación mundial en 2025, y el volumen total de valores de seguros colocados en ella superó los $70,5 mil millones.
Es interesante que esto ocurra en medio del auge general de la tokenización: según mis estimaciones, basadas en datos de agregadores, el mercado de activos tokenizados casi se ha triplicado en el último año, superando los $38,5 mil millones. Al mismo tiempo, el Fondo Monetario Internacional continúa advirtiendo sobre riesgos sistémicos: sin estándares unificados, la tecnología podría aumentar la fragmentación de los mercados en lugar de mejorar su eficiencia.
Mi postura: la emisión piloto de cat bonds es una prueba de estrés significativa para toda la industria de RWA. Si la infraestructura legal resiste la carga de obligaciones de seguros reales, esto se convertirá en un argumento sólido para la adopción institucional de blockchain en las finanzas tradicionales. Sin embargo, sin una regulación clara y una estandarización de datos, los riesgos siguen siendo altos.