Alrededor de «Alisa AI» se está desatando un escándalo de proporciones considerables. En medio del debate en el Ministerio de Digitalización sobre la iniciativa de otorgar al asistente de voz derechos ampliados en los teléfonos inteligentes, tabletas y altavoces inteligentes de los rusos, «Yandex» se apresuró a emitir aclaraciones oficiales. El mensaje clave: la red neuronal no tiene ni tendrá acceso «ilimitado» a datos sensibles, incluidas las aplicaciones bancarias.
Posición de «Yandex»: la seguridad ante todo
Boris Ryutin, responsable en la compañía de la seguridad de «Alisa AI» y del transporte autónomo, subrayó que las capacidades del asistente en dispositivos móviles siempre están estrictamente limitadas por la arquitectura del sistema operativo. El acceso solo es posible a aquellas funciones para las que el usuario ha dado su consentimiento explícito. Según sus palabras, «Alisa» no tiene ninguna preferencia frente a sus homólogos extranjeros y dispone únicamente de un conjunto básico de funciones, accesible para cualquier aplicación preinstalada.
Ryutin también señaló que el propietario del dispositivo siempre conserva el derecho de elegir su asistente de voz, ya sea ruso o extranjero. Este es un principio básico que, en su opinión, no debe vulnerarse.
La esencia de la iniciativa: riesgos de monopolización
El motivo de preocupación fue un proyecto de decreto que se debatió en el Ministerio de Digitalización a finales de agosto. Se trata de la posible inclusión de «Alisa AI» en la lista de software de preinstalación obligatoria con facultades ampliadas. Los analistas del mercado ven en ello una amenaza directa de monopolización: si el asistente obtiene acceso a funciones del sistema, notificaciones y, lo más alarmante, a utilidades bancarias, esto lo colocaría en una posición única en comparación con otros programas.
Mis preocupaciones aquí no solo están relacionadas con la privacidad, sino también con la arquitectura del mercado. Otorgar a una sola corporación derechos exclusivos sobre el «asistente del sistema» crea un precedente que podría sofocar la competencia de raíz.
Contexto: la preinstalación como norma
Recordemos que el requisito de preinstalar software ruso en los nuevos dispositivos está en vigor desde la primavera de 2021. La lista se actualiza periódicamente: en julio de 2026 se incluyeron «Yandex Browser», «Yandex Maps», 2GIS, «Mail.ru Correo» y otros. «Alisa AI» ya está presente en esta lista. Sin embargo, el proyecto de ley, que desapareció inesperadamente del portal de actos normativos tras la consulta pública, implicaba algo más: otorgar al asistente acceso a datos y funciones que van más allá de los estándares.
En el Ministerio de Digitalización justificaban la necesidad de las innovaciones por «reglas de acceso transparentes» y la lucha contra las ventajas de las soluciones integradas de los fabricantes extranjeros. Sin embargo, a juzgar por la reacción de «Yandex», la compañía no está dispuesta a asumir riesgos tan elevados, siendo plenamente consciente de toda la responsabilidad por la conservación de los datos de los usuarios.
Mi conclusión: La refutación pública de «Yandex» no es solo una protección de su reputación, sino también una señal clara al regulador. La compañía demuestra su disposición al diálogo, pero claramente no desea convertirse en un instrumento para crear condiciones desiguales en el mercado de asistentes de IA. La cuestión de quién controlará al «mayordomo digital» en cada hogar sigue abierta, y su resolución requerirá la más atenta atención pública.