El gigante fintech Revolut ha dado un paso significativo hacia su expansión en el mercado estadounidense: la Oficina del Contralor de la Moneda de EE. UU. (OCC) otorgó el 3 de septiembre una aprobación condicional para el registro del banco nacional Revolut Bank US. Este es un avance estratégico para la empresa, que busca fortalecer su posición en una jurisdicción con uno de los regímenes regulatorios más estrictos del mundo.

Sin embargo, obtener la licencia de la OCC es solo la primera etapa de un complejo proceso de múltiples pasos. Para el lanzamiento completo, Revolut necesitará superar varias barreras burocráticas más: obtener la aprobación de la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) y de la Reserva Federal (FED), así como esperar el veredicto final de la propia OCC. Solo después de esto, la empresa podrá comenzar sus operaciones, que planea iniciar en 2027.

El nuevo banco estará orientado a ofrecer una gama completa de servicios financieros tradicionales, incluidos depósitos, préstamos y emisión de tarjetas bancarias, pero con un claro enfoque en los activos digitales. Revolut tiene la intención de integrar en su plataforma bancaria el acceso a stablecoins y criptomonedas, lo que la distingue de las instituciones bancarias clásicas de EE. UU.

Este paso refleja una tendencia creciente: las empresas orientadas a las criptomonedas buscan cada vez más obtener el estatus de bancos de pleno derecho para atraer depósitos legalmente y ampliar su base de clientes. Revolut, que ya posee licencias bancarias en Europa, claramente considera a EE. UU. como un mercado clave para su crecimiento global.

En mi evaluación, esto no es solo un hito corporativo, sino una señal para todo el mercado: los reguladores estadounidenses, a pesar de su retórica dura, están dispuestos a abrir las puertas a las fintech con componente cripto, si cumplen con los estrictos requisitos. El éxito de Revolut podría sentar un precedente que impulse a otros actores a presentar solicitudes similares, pero el alto estándar de aprobaciones por parte de la FDIC y la FED seguirá siendo un filtro serio para la mayoría de los solicitantes.