Bitcoin (BTC) vuelve a mostrar una dinámica impresionante, alcanzando un nuevo máximo diario cerca de los $82,100. Sin embargo, al activo aún no le ha sido posible consolidarse en estas alturas, y se ha producido un retroceso hasta los $81,000. En las últimas 24 horas, la principal criptomoneda ha subido un 4,5%, continuando el rally de agosto que se ha convertido en el mayor crecimiento mensual desde noviembre de 2024.

No obstante, a pesar del optimismo del mercado y del significativo aumento, no todos los actores institucionales están dispuestos a declarar el fin de la fase bajista. En Fidelity Digital Assets piden mantener la cautela, señalando que un solo salto potente no es aún una garantía de un cambio de tendencia sostenible.

Analistas de Fidelity: patrones y ciclos

Chris Kuiper, vicepresidente de investigación en Fidelity Digital Assets, señala que al actual y brusco crecimiento le precedió un largo período de baja volatilidad, observado desde junio hasta finales de agosto. Según él, esto es un preludio típico de los movimientos alcistas, aunque no descarta escenarios negativos.

Parte de los traders, señala Kuiper, se orienta por la teoría del ciclo de cuatro años de bitcoin. Históricamente, el suelo en el mercado bajista se formaba aproximadamente una vez cada cuatro años. Si se cuenta desde el mínimo de noviembre de 2022, el próximo suelo potencial podría darse en noviembre de 2026. No obstante, el analista advierte: este patrón nunca ha funcionado con precisión al mes, por lo que confiar en él para una entrada exacta en posición es extremadamente arriesgado. El ciclo podría haber terminado ya en julio, pero tampoco se descarta un nuevo mínimo antes de que acabe el año.

Argumentos a favor del cambio de tendencia y la visión institucional

Sin embargo, no hay consenso entre los analistas. Eric Crown, en su revisión, afirma que el mercado bajista ya ha terminado en agosto. Como argumento clave considera el carácter ondulatorio de la adopción de los activos digitales, que sigue sosteniendo la ciclicidad.

«El punto más importante para los inversores: la adopción de los activos digitales se ha producido en oleadas, y esas oleadas son precisamente las que sostienen la ciclicidad», señala Chris Kuiper.

Kuiper añade que incluso las noticias negativas, como la reciente historia sobre la vulnerabilidad de los monederos hardware Coldcard, no han logrado hundir el precio de BTC. En su opinión, esto podría indicar que los vendedores prácticamente han agotado sus fuerzas para seguir presionando al mercado.

Factores fundamentales y regulación

El optimismo institucional se ve respaldado también por el crecimiento de las stablecoins, así como del sector de tokenización de activos reales (RWA), es decir, versiones digitales de bonos, inmuebles e instrumentos similares. En Fidelity lo consideran una señal de fortalecimiento de las métricas básicas de la red, incluso aunque el precio de bitcoin todavía vaya por detrás de estos indicadores.

Al mismo tiempo, la incertidumbre regulatoria en Estados Unidos persiste. El proyecto de ley CLARITY Act, destinado a aclarar el control federal sobre las criptomonedas, está estancado en el Senado, y no se espera una aprobación rápida. La SEC continúa recopilando comentarios sobre Regulation Crypto Assets, lo que también añade una nota de incertidumbre.

Mi conclusión: el mercado se encuentra en un punto de inflexión. Por un lado, vemos claras señales de acumulación e interés institucional. Por otro, la ciclicidad histórica y los riesgos regulatorios no permiten descartar por completo una nueva ola de caídas. El indicador clave que conviene vigilar hasta finales de año es el mantenimiento de la correlación entre el crecimiento de la adopción y la dinámica del precio de bitcoin. Solo su estabilidad nos dará la confirmación del inicio de un ciclo alcista en toda regla.