El 3 de septiembre en Austin, Texas, la empresa Tesla realizó la presentación oficial de su tan esperado proyecto Cybercab. Ese mismo día, el público tuvo acceso al servicio Robotaxi, que permite solicitar un vehículo de dos plazas totalmente autónomo, sin volante ni pedales. Por ahora, los viajes solo están disponibles en ciertas zonas de la ciudad, pero ya es un momento histórico: la tecnología de la que se hablaba desde hace años finalmente ha llegado a las carreteras reales.

El jefe de la división de IA de Tesla, Ashok Elluswamy, confirmó que el servicio está abierto para todos los interesados. Sin embargo, hay matices: la asignación de un vehículo específico se realiza automáticamente, sin posibilidad de elegir entre Cybercab y Model Y. El sistema evalúa por sí mismo la disponibilidad de los autos y el flujo de pasajeros. La compañía insinúa la implementación de precios dinámicos, pero las tarifas concretas se mantienen en secreto.

Alcance del lanzamiento y registro de la flota

Según datos de las autoridades de Texas, en el momento del inicio, Tesla registró en el estado 420 vehículos autónomos, de los cuales solo 45 son directamente Cybercab. En comparación, el proyecto competidor Waymo cuenta en esta región con una flota de 988 vehículos. Esto indica que Tesla actúa de manera selectiva, comenzando con una zona de cobertura limitada.

La producción del Cybercab comenzó en abril de 2026. Recuerdo que el concepto presentado en octubre de 2024 impresionó a la industria con su diseño de puertas tipo "ala de gaviota" y la ausencia total de control manual. Elon Musk ha declarado en repetidas ocasiones que este modelo será el más producido en la historia de la compañía y la base de una red global de robotaxis. El precio estimado de $30,000 anunciado anteriormente sigue siendo solo un plan: en el evento reciente no se reveló el precio para compradores minoristas.

Apertura a operadores externos

Un paso inesperado fue la aparición en el sitio web de Tesla de un formulario para empresas y emprendedores interesados en adquirir Cybercab para explotación comercial. Se trata tanto de la compra de vehículos individuales como de la formación de flotas completas. Entre las posibles direcciones de colaboración se mencionan la creación de infraestructura y centros móviles. Anteriormente, Tesla prefería desarrollar su propia flota, pero ahora es evidente un giro hacia la atracción de socios para escalar rápidamente la red. Las condiciones de los acuerdos y la gestión de dichas flotas aún no se revelan.

Por el momento, el servicio Robotaxi basado en Model Y funciona en Austin, Dallas, Houston, así como en Florida: Miami, Orlando y Tampa. El lanzamiento del Cybercab en Austin es un proyecto piloto que marcará la dirección del desarrollo en los próximos años.

Atención de los reguladores

Ya al día siguiente del lanzamiento, el 4 de septiembre, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de EE. UU. (NHTSA) inició una investigación sobre aproximadamente 1000 Cybercab. El regulador pretende determinar en qué base Tesla considera que el modelo cumple con los estándares federales de seguridad, dado que carece de volante, pedales y espejos. Las normas federales limitan la venta comercial de estos vehículos, aunque para pruebas son admisibles sin límites cuantitativos. En California, la compañía tampoco ha obtenido aún permisos para la explotación comercial de vehículos totalmente autónomos.

Cabe señalar que esta no es la primera experiencia de Tesla en Austin: los primeros viajes de Robotaxi en Model Y comenzaron en junio de 2025, y para diciembre la compañía ya probaba vehículos sin supervisor a bordo. El lanzamiento actual del Cybercab es una continuación lógica de esta estrategia, pero también eleva la cuestión de la seguridad a un nuevo nivel.

Mi análisis: El lanzamiento del Cybercab en Texas es un paso audaz, pero extremadamente cauteloso. La geografía limitada y la flota mínima de 45 vehículos indican que Tesla está aprendiendo sobre la marcha. Sin embargo, abrir las puertas a operadores externos es una señal de que la compañía es consciente de que construir una red global de robotaxis en solitario será extremadamente difícil y costoso. Los próximos meses mostrarán qué tan rápido puede escalar la tecnología y si Tesla podrá mantener el ritmo bajo una fuerte presión regulatoria.