El gobierno de Rusia ha tomado el rumbo hacia la implementación total de soluciones nacionales de IA en sectores estratégicamente importantes. Se trata de la seguridad, la administración pública, la educación e incluso los procesos electorales. Esto no es solo una declaración: el Gabinete de Ministros ya está elaborando mecanismos concretos que cambiarán radicalmente las reglas del juego para las empresas y el sector público.

Incentivos económicos en lugar de prohibiciones

La señal clave, expresada en el marco del VEF-2026 por el viceprimer ministro Dmitri Grigorenko, es que las autoridades no tienen intención de imponer prohibiciones directas a las tecnologías extranjeras. En su lugar, se apuesta por la presión económica. Las empresas que continúen utilizando IA extranjera en sectores prioritarios simplemente perderán el acceso a las preferencias estatales. Esto afecta a las exenciones fiscales y los pedidos gubernamentales: una palanca de influencia poderosísima.

Mi análisis muestra que este enfoque es un clásico «palo y zanahoria», donde la zanahoria es un ahorro significativo para quienes adopten las soluciones rusas. En esencia, se forma un ciclo cerrado: el Estado crea demanda de modelos nacionales a través del sector público, y las exenciones fiscales abaratan su desarrollo para las empresas.

La educación como punto de entrada

El ejemplo más ilustrativo es el ámbito educativo. Se planea implementar el uso obligatorio de sistemas soberanos de IA en los niveles escolar y preescolar. Esto se realizará mediante el mecanismo de compras públicas, lo que automáticamente excluye a los proveedores extranjeros. Hasta 2032 se mantiene un período de transición en el que el uso de soluciones extranjeras aún es posible, pero ya sin apoyo estatal.

Objetivos a gran escala y proyectos reales

La iniciativa no se limita solo a estos sectores. El Ministerio de Construcción se ha fijado la ambiciosa tarea de trasladar a la IA la mitad de los procesos en la construcción y los servicios públicos para 2030. Ya hay éxitos prácticos: la plataforma «Opturana» optimizó los horarios del transporte público en Moscú, reduciendo los tiempos de inactividad entre rutas en un 34%.

Es revelador que en la reunión del G20 en Estados Unidos, el ministro de Finanzas Antón Siluánov calificara la implementación de la IA y la automatización como nuevos puntos de crecimiento económico. En su departamento, los algoritmos ya se aplican en la preparación del presupuesto federal.

Perspectivas del mercado

Según el pronóstico base de la agencia AIANA, el volumen del mercado ruso de IA crecerá de 316,1 mil millones de rublos a 830 mil millones para 2030. En un escenario favorable, esta cifra podría alcanzar los 1,12 billones de rublos. Sin embargo, cabe señalar: la proporción de productos con funcionalidad de agente real en el registro ruso se estima solo en un 5%, frente al 39% en el mundo; este es un desafío serio que los desarrolladores deberán superar.

Mi opinión experta: este rumbo conducirá inevitablemente a la consolidación del mercado en torno a varias plataformas nacionales grandes. Para las pequeñas y medianas empresas, esta es una ventana de oportunidades: la adopción temprana de soluciones rusas de IA permitirá no solo conservar los beneficios, sino también obtener una ventaja competitiva en los pedidos gubernamentales. Sin embargo, los inversores deben seguir de cerca los indicadores reales de eficiencia, y no solo las declaraciones rimbombantes de los funcionarios.