La Asociación Nacional de Sheriffs de EE. UU. (NSA) ha revisado oficialmente su postura respecto al proyecto de ley CLARITY Act, que busca crear un marco legal integral para el mercado de criptoactivos. Anteriormente, la organización había criticado duramente el documento, pero ahora ha adoptado una posición neutral, declarando su intención de «retroceder y permitir que el proceso legislativo continúe».
El factor clave de esta decisión fue la alta complejidad del proyecto de ley y la presencia de detalles técnicos no resueltos. En la NSA subrayaron que es precisamente la ambigüedad de las formulaciones lo que los obliga a renunciar a una oposición activa, para no bloquear en una etapa temprana un proyecto de ley potencialmente importante para la industria.
Recordemos que anteriormente la asociación advirtió sobre los riesgos sistémicos contenidos en ciertas disposiciones del CLARITY Act. Según los expertos de la organización, algunas normas podrían dificultar significativamente los esfuerzos de las fuerzas del orden para combatir el lavado de dinero, especialmente en los segmentos de finanzas descentralizadas (DeFi), mezcladores de criptomonedas y servicios anónimos. Estas preocupaciones siguen vigentes, pero ahora la NSA prefiere observar el desarrollo de los acontecimientos en el Congreso, en lugar de ejercer presión directa sobre los legisladores.
El cambio de retórica de la NSA es una señal importante para el mercado. Indica que incluso las estructuras policiales conservadoras reconocen la inevitabilidad de la legalización de la industria cripto, pero al mismo tiempo mantienen la vigilancia en cuestiones de seguridad financiera.
Mi opinión: La neutralidad de la NSA no es una capitulación, sino una jugada táctica. Los legisladores obtienen más margen de maniobra, sin embargo, la versión final del CLARITY Act probablemente enfrentará una nueva ola de críticas si no se especifican claramente los mecanismos de control sobre los protocolos DeFi y los servicios no custodiales. El mercado debería prepararse para negociaciones prolongadas, no para una rápida aprobación de la ley.