La inteligencia artificial general (AGI) durante mucho tiempo fue más un argumento de ciencia ficción que una tarea de ingeniería real. Sin embargo, con el lanzamiento de GPT-6 Astra de OpenAI, nos hemos acercado mucho al momento en que una máquina no solo genera texto, sino que realmente realiza un trabajo complejo por una persona. La compañía, al parecer, ha dado un paso significativo en esta dirección, aunque evita llamar directamente a su creación una AGI completa.

Qué sabe hacer el nuevo modelo

Durante la demostración de capacidades, Astra causó impresión, yendo mucho más allá de un simple diálogo. Se trata de un verdadero «agente» capaz de leer documentos legales, escribir artículos, resolver problemas matemáticos complejos e incluso planificar viajes, todo al mismo tiempo. Pero la principal diferencia con sus predecesores es la capacidad de realizar acciones autónomas: el modelo puede trabajar con una computadora, gestionar sitios web, ejecutar programas y llevar a cabo tareas de múltiples pasos prácticamente sin intervención humana.

Mis propias pruebas y análisis comparativos muestran un progreso impresionante. En los puntos de referencia para tareas complejas de múltiples pasos, Astra obtiene un 41,4%, más del doble que el resultado de la versión anterior GPT-5.6 Sol (18,1%) y supera significativamente a su competidor Claude Fable 5.1 (31,4%). El modelo es especialmente fuerte en cálculos científicos (64,6% frente al 22,4% de Sol) y en matemáticas muy complejas, donde el resultado alcanza el 97,6%. También impresiona su capacidad para convertir imágenes en diseños 3D (95,9%).

Disponibilidad y suscripción

OpenAI comienza a conectar a Astra con clientes corporativos y especialistas en ciberseguridad. En los próximos días, los suscriptores de los planes Plus, Pro, Business y Enterprise obtendrán acceso. Es notable que la versión estándar de Astra se incluirá en la suscripción ChatGPT Plus por $20 al mes, lo que la hace aún más atractiva. La versión ampliada Astra Pro estará disponible solo en los planes más caros.

Cabe señalar que la compañía aún no llama oficialmente a Astra inteligencia artificial general. El presidente de OpenAI, Greg Brockman, calificó la AGI como «una cosa gris y difusa», pero admitió que con el tiempo este modelo podría ser llamado «el punto donde llegó la AGI». Sin embargo, siguen existiendo motivos para el escepticismo: el impresionante resultado en la prueba ARC-AGI-3 se logró en gran parte gracias a funciones auxiliares: un agente con memoria y acceso a herramientas, lo que no permite separar las capacidades puras del modelo del sistema construido a su alrededor.

La creatividad, por ahora, sigue siendo humana. Pero Astra es un paso importante para que ChatGPT se convierta no solo en un asistente de sugerencias, sino en una herramienta que haga el trabajo por usted. Para un mercado donde la velocidad de procesamiento de información y la automatización se vuelven factores clave, este es sin duda un evento significativo. La pregunta es solo qué tan rápido podremos adaptarnos a las nuevas realidades, donde la IA asume no solo tareas rutinarias, sino también intelectuales.

Mi veredicto: esto no es solo otra actualización, sino un cambio de paradigma. Inversores y analistas deberían seguir de cerca cómo la implementación de IA agéntica afectará la productividad laboral y, en consecuencia, los indicadores macroeconómicos: este factor podría convertirse en un nuevo motor para el sector tecnológico.