La Oficina del Contralor de la Moneda de EE. UU. (OCC) ha dado un paso importante hacia la industria de las criptomonedas al otorgar una aprobación condicional a la solicitud de OpenReserve para crear un banco nacional. Esta decisión marca otra etapa en la integración de los activos digitales en el sistema financiero tradicional, aunque el camino hacia un lanzamiento completo sigue siendo espinoso.

La condición clave del regulador es la captación de un capital inicial de al menos $210 millones. Además, durante los primeros tres años de operaciones, el banco debe mantener un coeficiente de adecuación de capital Tier 1 leverage de al menos el 12%. Estos requisitos subrayan el enfoque cauteloso de la OCC hacia nuevos actores que combinan operaciones bancarias clásicas con innovaciones criptográficas.

Modelo híbrido y ambiciones de stablecoins

OpenReserve tiene la intención de ofrecer a los clientes no solo servicios bancarios tradicionales, sino también depósitos tokenizados y custodia de activos digitales. Esta diversificación parece lógica en un contexto de creciente demanda de servicios criptográficos institucionales. Sin embargo, los planes para emitir stablecoins respaldadas por dólares siguen en el papel: la solicitud para crear una estructura subsidiaria separada para estos fines aún no se ha presentado a la OCC.

El proyecto ya cuenta con un colchón financiero: anteriormente, la startup recaudó $25 millones en una ronda liderada por el gigante de capital de riesgo a16z crypto. No obstante, la brecha entre los $25 millones actuales y los $210 millones requeridos indica que OpenReserve enfrenta un trabajo serio para encontrar inversores adicionales.

Mi análisis: la aprobación preliminar de la OCC es una señal positiva para todo el ecosistema, ya que demuestra la disposición de los reguladores estadounidenses a dialogar con proyectos criptográficos. Sin embargo, los altos requisitos de capital y coeficiente de liquidez podrían convertirse en una barrera para muchas startups, lo que a largo plazo llevará a una consolidación del mercado y al dominio de solo unos pocos actores financieramente sólidos.