Las acciones de Microsoft, Amazon y Alphabet han quedado rezagadas respecto al índice S&P 500 desde principios de año, y sus informes trimestrales deben responder a una pregunta clave: si los cientos de miles de millones de dólares invertidos en inteligencia artificial están dando sus frutos. Para los inversores, esto representa una oportunidad de comprar valores de los gigantes tecnológicos tras ese rezago, si los ingresos por IA cumplen las expectativas, pero también un riesgo de nueva caída si los gastos siguen superando a los ingresos.
La respuesta es importante no solo para los tenedores de acciones de estas compañías, sino también para los propietarios de fondos indexados al S&P 500, en el que están incluidas las tres corporaciones. Los clientes de servicios en la nube también sabrán si los gigantes tecnológicos seguirán aumentando la capacidad para IA o empezarán a recortar costos.
Los gastos en IA superan el flujo de caja
Amazon, Microsoft y Alphabet han acumulado pedidos por casi 1,7 billones de dólares. Se trata de contratos firmados de servicios en la nube y de IA, cuyo dinero recibirán las compañías en el futuro. Al mismo tiempo, este año planean gastar hasta 600.000 millones de dólares en centros de datos y equipos.
Los informes trimestrales de Microsoft y Alphabet están programados para el 28 de octubre tras el cierre de los mercados en EE. UU., y Amazon presenta resultados el 29 de octubre. Los valores de las tres compañías han quedado rezagados respecto al S&P 500 desde principios de año, que ha subido un 11,37%: Microsoft se ha revalorizado un 8,45%, Amazon un 7,44% y Alphabet solo un 2,3%. Las acciones de Meta en el mismo periodo han caído un 2,65%.
Se prevé que el flujo de caja libre de Alphabet sea negativo por segundo trimestre consecutivo, y el de Amazon por tercero: las inversiones en infraestructura de IA superan las sumas que genera el negocio principal. Se espera que el ritmo de crecimiento de los ingresos de Amazon se desacelere del 19,6% al 12,3%.
Los inversores temen cada vez más el encarecimiento de la financiación, la reducción del efectivo libre y que los ingresos por IA no cubran los gigantescos gastos, mientras que la competencia con agentes de IA amenaza además el negocio de búsqueda de Google.
El ejemplo de Meta ya muestra que el mercado no está dispuesto a tolerar el aumento de costos: tras su reciente informe, las acciones de la compañía cayeron casi un 7%. Al mismo tiempo, los ingresos crecieron más de lo esperado y las previsiones resultaron optimistas.
Qué significa esto para los fabricantes de chips y todo el sector tecnológico
La construcción de centros de datos para IA ya está generando ingresos récord a los proveedores: SK Hynix destinará a sus accionistas cerca de 75.000 millones de dólares mediante dividendos y recompra de acciones. Los ingresos del fabricante de memoria crecieron un 316% en el tercer trimestre, y los pedidos de chips están cubiertos hasta 2029.
Sin embargo, los inversores no están seguros de que tales beneficios se mantengan a largo plazo: el coeficiente «precio/beneficio» (P/E) del índice de fabricantes de chips surcoreanos KOSPI Semiconductor es de solo 2,8 frente a una media histórica de alrededor de 9,8. No ha habido valoraciones tan bajas ni siquiera en la crisis de 2008.
El fundador de Niles Investment Management, Dan Niles, considera que todavía no hay un pico en el mercado de IA gracias al desarrollo de los agentes de IA, pero aun así aconseja a los inversores mantener más efectivo. Según él, conseguir dinero mediante deuda y acciones se está volviendo más caro, y los ingresos de las empresas de IA crecen más lentamente.
Análisis de Cryptalist: El mercado entra en una fase en la que la escala del gasto de capital en IA deja de ser un argumento autosuficiente a favor del crecimiento de las cotizaciones: los inversores exigen confirmación de la monetización. Si los informes de Microsoft, Amazon y Alphabet no demuestran una aceleración de los ingresos por IA en un contexto de flujo de caja libre negativo, el sector tecnológico afrontará una corrección que inevitablemente se reflejará en el mercado en general y en los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas. Sigue siendo indicativa la baja valoración de los fabricantes de chips asiáticos: el mercado ya está descontando en los precios el riesgo de una desaceleración del ciclo de inversión en IA.