Los ciberataques han salido del perímetro digital y han llegado a las estanterías de los supermercados. En varios supermercados de Suecia, la temperatura de los refrigeradores y congeladores se disparó en una sola noche, y al menos una tienda vinculó directamente el incidente con las acciones de los atacantes.

El fallo afectó a las redes ICA y Coop, dos grandes grupos minoristas privados del país. Un representante de ICA confirmó que el incidente afectó a un número limitado de tiendas y repercutió en el funcionamiento de los equipos de refrigeración. En Coop informaron de seis puntos afectados.

Una de las tiendas declaró en redes sociales que la temperatura de sus refrigeradores y congeladores se había fijado en 50 °C. Con esa configuración, el equipo no enfría, sino que calienta los productos. Un panorama similar se observó anteriormente en Francia.

El precedente francés y la vulnerabilidad de los sistemas inteligentes

En octubre, la policía francesa informó que los atacantes habían obtenido el control de los sistemas de refrigeración de cientos de supermercados. El resultado fueron productos en mal estado e incendios. Los observadores señalaron entonces la vulnerabilidad de los sistemas conectados a la red, equipos que pueden controlarse de forma remota.

Para el comprador común, esto significa un nuevo tipo de amenaza. Antes, los hackers buscaban datos y dinero; ahora el golpe recae sobre el mundo físico. Los refrigeradores de la tienda se controlan de forma remota, lo que significa que el atacante ni siquiera necesita entrar en la sala de ventas para estropear la mercancía. El caso sueco demostró que el ataque francés no fue un episodio aislado.

Análisis de Cryptalist: El incidente pone de relieve un riesgo sistémico de la digitalización de la infraestructura crítica: los dispositivos IoT conectados en el comercio minorista se convierten en un vector de ataque contra la economía real, y no solo contra los datos. Para el mercado, esto es una señal de aumento de la demanda de soluciones de ciberseguridad en el segmento industrial y minorista, así como de una revisión de los riesgos operativos y de seguros de las cadenas minoristas. Mientras los reguladores no desarrollen estándares uniformes de protección de los equipos inteligentes, este tipo de ataques se repetirán y se ampliarán.