Durante el desarrollo del incidente de seguridad en Liquid Network, los atacantes responsables de la retirada no autorizada de fondos han compensado parcialmente los daños. Se han devuelto 3400 BTC de los 4000 BTC robados anteriormente a las carteras de la federación. Los hackers aún conservan aproximadamente 598 BTC, lo que equivale a unos 47 millones de dólares al tipo de cambio actual.

Este paso plantea preguntas sobre la motivación de los atacantes, pero para el ecosistema de Liquid es una señal positiva que reduce la presión sobre las reservas y la confianza de los usuarios en la red.

Aspectos técnicos y medidas actuales

El equipo de Blockstream, junto con los miembros de la federación, está trabajando activamente para eliminar la vulnerabilidad que provocó el exploit. La tarea clave es normalizar el estado de la cadena y restaurar la cobertura completa de los tokens L-BTC. Actualmente se está trabajando para resolver el problema de la división de la cadena, lo cual es crítico para la estabilidad de la red y para prevenir futuras discrepancias en el registro.

Se recomienda encarecidamente a los usuarios que se abstengan temporalmente de enviar bitcoins a las direcciones de entrada de la red Liquid. Esta es una medida temporal destinada a prevenir posibles pérdidas y garantizar la integridad de las transacciones durante el período de trabajos técnicos.

Este incidente subraya la importancia de la seguridad en múltiples niveles en las cadenas laterales y la necesidad de una auditoría constante del código. La devolución de los fondos es un precedente raro pero alentador que podría mitigar la percepción negativa del mercado. Sin embargo, la restauración completa de la confianza requerirá informes transparentes sobre las causas del hackeo y medidas de protección reforzadas en el futuro.