Agosto se convirtió en un mes emblemático para el mercado de metales preciosos en la Bolsa de Moscú. El volumen total de operaciones se disparó 2,1 veces en comparación con el año anterior, alcanzando una impresionante cifra de 506,1 mil millones de rublos. No son solo números: es una señal clara de cambios tectónicos en la estructura de la demanda y el comportamiento de los inversores.

El oro, el principal beneficiario

La principal contribución a este impresionante resultado la hizo el oro. Sus volúmenes de negociación en términos monetarios se duplicaron, alcanzando los 489,5 mil millones de rublos. Al mismo tiempo, en volumen físico, las operaciones crecieron 1,5 veces, hasta 41,8 toneladas. De ellas, 14,8 toneladas correspondieron a operaciones al contado y 27 toneladas a operaciones swap. Esta dinámica indica que el interés por el metal no es especulativo, sino de carácter tangible y físico.

La plata también mostró resultados dignos con un volumen de negociación de 14,9 mil millones de rublos (86,3 toneladas). Sin embargo, el verdadero récord en términos físicos lo estableció el platino. El volumen de operaciones con este metal se disparó 3,8 veces interanual, alcanzando los 1,1 mil millones de rublos (231 kg). El paladio no se queda atrás: sus volúmenes crecieron 2,2 veces hasta los 668 millones de rublos (188 kg).

Los inversores minoristas cambian las reglas del juego

El motor clave de este crecimiento es la actividad sin precedentes de los inversores privados. El número total de operaciones en el mercado de metales preciosos aumentó 2,6 veces, superando las 326 mil. Esto se manifestó con especial claridad en el segmento del paladio, donde la participación de los operadores minoristas alcanzó el 46,3%. En las operaciones con platino, las personas físicas representaron el 35,1%, y con plata, el 31%. Es interesante que en el volumen de negociación del oro, el peso del segmento minorista resultó ser mucho más modesto: solo el 5,8%.

Este aumento de actividad encaja de manera orgánica en el panorama general del giro del mercado. Las inversiones de personas físicas en acciones en la Bolsa de Moscú en agosto crecieron 3,6 veces, alcanzando los 30,5 mil millones de rublos. Es evidente que los inversores minoristas, que están explorando activamente el mercado de valores, ahora trasladan su interés también al mercado de metales.

Las valoraciones optimistas de los participantes del sector actuaron como catalizador adicional. En los márgenes del VEF-2026 se expresó la opinión de que el precio justo del oro para la rentabilidad de nuevos yacimientos debería situarse en el rango de $4000–4500 por onza. Pronósticos tan audaces por parte de los principales acreedores del sector solo avivan las expectativas de un mayor crecimiento.

La bolsa, por su parte, se adapta a la nueva demanda. Desde el 14 de septiembre, la sesión de negociación principal, incluido el mercado de metales preciosos, abrirá una hora antes, a las 9:00. Esto creará oportunidades adicionales para aumentar los volúmenes de negociación.

Mi opinión: Estamos observando un cambio estructural, no una coyuntura temporal. La salida del capital extranjero obligó al mercado ruso a reorientarse hacia el inversor interno, y los metales preciosos se están convirtiendo en uno de los principales beneficiarios de este proceso. El platino y el paladio, que muestran un crecimiento múltiple, podrían resultar activos infravalorados a los que vale la pena prestar especial atención.