El incidente del ataque al sidechain Liquid de Blockstream ha tenido una continuación inesperada. El lunes, los atacantes devolvieron 3400 bitcoins de los aproximadamente 3998 BTC robados durante el hackeo. Así, se ha recuperado alrededor del 85% de los fondos sustraídos, aunque en las direcciones de los hackers todavía quedan unos 598 BTC.

Recordemos que Liquid es un sidechain federado de bitcoin, desarrollado por la empresa Blockstream. Su característica clave es la posibilidad de bloquear BTC en la red principal y obtener una cantidad equivalente de tokens L-BTC, que permiten transacciones más rápidas y privadas. El puente entre redes es un elemento crítico de toda la estructura, y fue precisamente el objetivo del ataque.

Condiciones cumplidas: el puente vuelve a funcionar

La devolución de los fondos ocurrió después de que los hackers lograran que se cumplieran sus exigencias. Los atacantes insistían en el cierre de la vulnerabilidad y la actualización de todos los nodos del puente. Es notable que, en el escenario estándar, para retirar bitcoins a través del puente se requiere la firma de 11 de las 15 empresas participantes en la red Liquid. Sin embargo, en este caso los fondos se enviaron a una dirección completamente nueva, eludiendo este procedimiento, lo que en sí mismo indica la gravedad de la brecha utilizada.

En respuesta, Blockstream envió una transacción de bitcoin con un mensaje firmado confirmando que el "agujero está cerrado" y que los fondos podían devolverse. Unas horas después, los bitcoins efectivamente comenzaron a regresar. La transferencia se incluyó en el bloque 965 950 a las 22:09 hora de Moscú.

Silencio y un saldo de 600 BTC

El hecho de que aproximadamente 598,5 BTC (unos $47 millones al tipo de cambio de $79 100) sigan en la dirección de los hackers plantea interrogantes. Ninguna de las partes ha explicado públicamente por qué no se devolvió parte de los fondos. Este silencio alarmó incluso a Charles Guillemet, director técnico de Ledger, quien ya el domingo dudaba de la etiqueta de "hackers éticos" que algunos habían colgado a los atacantes.

Mientras tanto, Blockstream ha desconectado el puente y ha pedido a los exchanges que congelen los depósitos y retiros de L-BTC. Cuándo se restaurará completamente el servicio y cómo planea la empresa compensar el déficit sigue siendo una pregunta abierta.

Mi análisis: La recuperación del 85% de los fondos es un resultado raro y positivo para la industria, pero no debería tranquilizarnos. El simple hecho de eludir el mecanismo de multifirma es una señal alarmante para todos los sidechains federados. Los inversores deberían seguir de cerca las próximas acciones de Blockstream: la transparencia en el asunto de los 598 BTC restantes se convertirá en un indicador de la madurez del equipo y de la fiabilidad de todo el ecosistema Liquid.