A finales de junio, el dólar se consolidó por primera vez en mucho tiempo por encima de la marca de 77 rublos. El tipo de cambio oficial del Banco de Rusia al 30 de junio fue de 77,75 rublos, y ya el 3 de julio, de 77,92 rublos. En comparación: el 29 de mayo, el dólar costaba 71,37 rublos. El mercado de criptomonedas señala una posición aún más débil del rublo: en las plataformas P2P, muchos vendedores ya piden más de 80 rublos por la stablecoin USDT. Después de una primavera fuerte, el rublo ha perdido terreno notablemente, y ahora la pregunta clave es si se trata de una corrección a corto plazo o el inicio de una tendencia bajista prolongada.

Mi análisis muestra que el debilitamiento del rublo tiene un carácter complejo. El conjunto principal de factores es el siguiente:

  • El petróleo se ha abaratado. En primavera, en el contexto del conflicto militar con Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, surgió una escasez de suministros reales, lo que elevó bruscamente el precio del petróleo ruso Urals y sostuvo al rublo. Tan pronto como se abrió el estrecho, el mercado se calmó, los precios bajaron y el principal soporte del rublo desapareció.
  • Los exportadores venden divisas de forma menos activa. Retienen los ingresos acumulados sin salir al mercado con ellos en los volúmenes anteriores.
  • El Ministerio de Finanzas y el Banco Central cambiaron de táctica: pasaron de vender divisas a comprarlas netas, lo que genera una presión adicional.
  • Se sumaron los especuladores en medio de las ventas masivas de activos en rublos.
  • Un rublo débil beneficia al presupuesto, ya que aumenta los ingresos por exportaciones en términos de rublos. Las autoridades, al parecer, permiten conscientemente un debilitamiento controlado.

Pronósticos para la segunda mitad de 2025

Las opiniones de los expertos están divididas. El escenario más conservador es un debilitamiento gradual pero constante. Se espera que el efecto de la caída del petróleo cobre fuerza hacia agosto, y para finales del verano el dólar podría costar entre 80 y 82 rublos, y para finales de año, entre 82 y 84 rublos. Otros analistas se inclinan a pensar que la mayoría de los factores siguen jugando en contra del rublo y que el debilitamiento continuará.

También existe un punto de vista alternativo: la caída actual está provocada en gran medida artificialmente por el pánico, que se contrarresta rápidamente. En este caso, no se ofrece un pronóstico directo de un mayor debilitamiento, pero se destaca que toda la economía estará en riesgo si no se detiene el pánico. Otros instan a no dejarse llevar por los pronósticos en absoluto, señalando que los factores cambian rápidamente y, aunque un tipo de cambio de 80-85 rublos es bastante posible, no apostarían por ese escenario.

¿Qué debe hacer el inversor?

Aquí veo dos bandos claros. El primero recomienda la diversificación: mantener parte de los activos en dólares y yuanes, ya sea en efectivo, depósitos bancarios o bonos en divisas. Esto es especialmente relevante si se avecinan grandes compras de bienes importados o viajes. El segundo bando está convencido de que una persona común necesita divisas solo para viajes, y especular con las fluctuaciones del tipo de cambio no es una buena idea. Además, refugiarse en divisas socava la economía del propio país.

Mi conclusión experta: La situación actual no es un retroceso temporal, sino un retorno del rublo a su valor real, respaldado por un conjunto de razones fundamentales. Mantener todos los fondos en una sola cosa es arriesgado, pero comprar divisas de forma panicosa en el pico también es un error. Los inversores deberían considerar una diversificación gradual, pero sin el frenesí especulativo. El mercado se está equilibrando, y el pánico inflado artificialmente probablemente será contrarrestado.