El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, resumió los resultados de la reciente reunión de investigadores de la red en Berlín y presentó las direcciones clave para el desarrollo del proyecto en el marco del concepto Lean Ethereum. No se trata de un hard fork único, sino de una serie de cambios fundamentales que se implementarán durante los próximos tres o cuatro años. En esencia, esta es la tercera gran iteración de Ethereum después de The Merge.

La nueva arquitectura afectará prácticamente a todos los componentes clave del protocolo. En particular, la red pasará a verificar bloques mediante pruebas STARK recursivas, lo que aumentará radicalmente la escalabilidad. Al mismo tiempo, Ethereum reemplazará los algoritmos criptográficos vulnerables a ataques cuánticos por otros resistentes a la computación cuántica. Este cambio no es solo un "punto en la lista", sino una de las principales prioridades, que ahora se ha desplazado de una perspectiva a largo plazo a los próximos años.

La privacidad como base del protocolo

Otra prioridad clave es la privacidad. Buterin destacó que ya no se considera una capa adicional opcional. Ahora, la confidencialidad se incorpora a nivel de diseño de todos los nuevos componentes de la red, desde el mempool hasta los mecanismos de almacenamiento de datos. Los desarrolladores también planean ampliar el uso de la verificación formal para mejorar la seguridad y simplificar la auditoría del protocolo.

Entre otros cambios importantes se incluyen la implementación de un modelo de comisiones multidimensional (multidimensional gas), la actualización del mecanismo de consenso y la revisión de la arquitectura de los clientes.

Actualización radical del modelo de almacenamiento

Considero que el cambio más audaz es la revisión del modelo de almacenamiento de datos. En lugar de escalar infinitamente el estado existente de la red, los desarrolladores proponen conservarlo para aplicaciones complejas, pero al mismo tiempo añadir nuevos tipos de almacenamiento más escalables para tokens, NFT y la mayoría de las aplicaciones DeFi. Según la estimación de Buterin, para 2030 Ethereum podrá soportar simultáneamente alrededor de 2 TB de estado tradicional y hasta 100 TB del nuevo formato optimizado. Esto cambia radicalmente la economía del almacenamiento de datos en la red.

Además, el equipo está considerando la posibilidad de una transición gradual a una nueva máquina virtual. A largo plazo, el protocolo podría abandonar la dependencia directa de EVM en favor de arquitecturas RISC-V o leanISA, manteniendo la compatibilidad de las aplicaciones existentes a través de una capa de compilación.

Buterin también informó que en los próximos años la red continuará aumentando gradualmente el límite de gas, el volumen de datos BLOB y reduciendo el tiempo entre slots. Cada uno de estos cambios se implementará solo después de una verificación de seguridad exhaustiva, gracias a la optimización del software cliente y la actualización del propio protocolo.

Mi comentario: La hoja de ruta presentada demuestra que Ethereum está pasando de una fase de "crecimiento rápido" a una fase de "optimización profunda". Considero especialmente importante el cambio de enfoque hacia la resistencia cuántica: no es solo una protección contra una amenaza hipotética, sino un movimiento estratégico que podría dar a Ethereum una ventaja significativa sobre sus competidores a largo plazo. Si el equipo logra implementar lo planeado, Ethereum podría convertirse no solo en una plataforma para DeFi, sino en una red informática de nueva generación completamente resistente a la computación cuántica.