El mercado de bitcoin está enviando señales que los analistas experimentados interpretan como la aproximación de la fase final del ciclo bajista. Los indicadores clave en cadena —la proporción de la oferta en ganancias, la tasa de hash y la dificultad de minería— muestran valores cercanos a los mínimos históricos de 2022. Esto no es una simple coincidencia, sino signos interconectados de una fase baja prolongada que podría preceder a un cambio de tendencia.

Proporción de la oferta en ganancias: la zona bajista se consolida

El indicador de la proporción de la oferta en ganancias (Supply in Profit) se sitúa actualmente en el 51,9%. Esto significa que menos del 52% de todos los bitcoins en circulación tienen un precio de adquisición positivo. Desde junio de este año, este indicador se mantiene de manera estable en la zona correspondiente al mercado bajista y a la fase de suelo (por debajo del 55%). Para contextualizar: en 2022, el suelo absoluto del ciclo se registró en torno al 44%.

La tendencia descendente de esta métrica se mantiene desde octubre de 2025. Si se aplica un punto de referencia histórico, la fase actual podría extenderse hasta septiembre-octubre, repitiendo el período de suelo de ocho meses del ciclo anterior. Los datos apuntan con seguridad hacia un movimiento hacia el suelo final, no hacia una corrección aleatoria.

Caída récord de la tasa de hash y la dificultad: 234 días de contracción

La segunda señal crítica es la dinámica de la tasa de hash y la dificultad de minería. Ambos indicadores continúan disminuyendo dentro de una tendencia estructural global tras una fuerte caída en enero-febrero. La diferencia clave de la situación actual con respecto a correcciones anteriores es la duración anómala de la disminución.

Históricamente, las disminuciones continuas de la tasa de hash duraron 64 días (mayo-julio de 2021) y 86 días (abril-julio de 2024). La disminución actual ya se ha extendido a 234 días, aproximadamente siete meses de contracción continua. Esta es una señal extremadamente desfavorable que refleja una vulnerabilidad fundamental de la red. Sin embargo, también hay un lado positivo: si en estos indicadores se consolida una tendencia alcista sostenida, esto se convertirá en una señal importante a medio y largo plazo de la recuperación del interés de los mineros y la expansión de la red.

Conclusión analítica: El trabajo sincrónico de ambos indicadores —tanto de los tenedores como de los fundamentos de la red— es poco común. Actualmente estamos presenciando precisamente esa convergencia. Esto aumenta la probabilidad de que el mercado se encuentre en la etapa final del ciclo bajista. Sin embargo, el desencadenante clave para un cambio de tendencia es la recuperación de la tasa de hash. Sin ella, cualquier rally de precios será inestable.