Los indicadores clave on-chain de bitcoin se están acercando a niveles que se observaron por última vez durante el mercado bajista de 2022. La proporción de la oferta en ganancias ha caído al 51,9%, entrando en la zona de "suelo", mientras que el hashrate y la dificultad de minería muestran una caída récord de duración, ya de unos siete meses. Esta dinámica sincrónica de dos métricas fundamentales es una señal poderosa de que nos acercamos a la fase final del ciclo de mercado actual.
El análisis de los datos on-chain muestra que el mercado de bitcoin está experimentando una fase baja prolongada, y ambos indicadores clave funcionan en conjunto. El primero, la proporción de la oferta en ganancias, refleja el estado de los tenedores y la etapa del ciclo. El segundo, el hashrate y la dificultad de minería, demuestra la resiliencia fundamental de la red. Su caída simultánea a valores extremos es un evento raro y significativo.
Proporción de la oferta en ganancias: en niveles bajistas
La métrica "Supply in Profit" muestra el porcentaje de bitcoins en circulación que están en ganancias. Valores superiores al 80% corresponden a un mercado alcista y euforia, el rango del 55-80% a una fase de transición, y un nivel del 55% o inferior a un mercado bajista y fase de suelo. Actualmente, el indicador se sitúa en el 51,9% y se ha mantenido firmemente en esta zona desde junio.
La tendencia bajista persiste desde octubre de 2025, y la métrica se acerca a la marca de alrededor del 44%, que señaló el suelo absoluto del mercado bajista de 2022. En el ciclo anterior, la fase de suelo duró unos ocho meses. Si aplicamos esta referencia histórica a los datos actuales, la fase actual podría extenderse hasta septiembre u octubre. Los ciclos del mercado tienden a repetirse, y los datos on-chain apuntan con confianza hacia un movimiento hacia el suelo final.
Caída récord en duración del hashrate y la dificultad
La segunda señal es la dinámica de la dificultad de minería y el hashrate de la red. Ambos indicadores continúan cayendo dentro de una tendencia estructural global después de una fuerte caída en enero y febrero. La diferencia clave de la situación actual es que la caída dura notablemente más que las correcciones anteriores. Históricamente, las caídas continuas duraron 64 días entre mayo y julio de 2021, y 86 días entre abril y julio de 2024.
La caída actual ya se ha extendido a 234 días, unos siete meses de contracción continua. Para bitcoin, una disminución prolongada de la dificultad y el hashrate, que reflejan la seguridad y la resiliencia fundamental de la red, es una señal desfavorable. Sin embargo, también vale la pena señalar el lado positivo: si se consolida una tendencia alcista sostenida en estos indicadores, se convertirá en una señal importante a medio y largo plazo de recuperación del interés y expansión de la red.
Opinión de experto: La caída sincrónica de la proporción de la oferta en ganancias y el hashrate a niveles cercanos a los mínimos de 2022 es un evento raro que históricamente ha precedido a un cambio de tendencia del mercado. Aunque la duración de la fase actual puede causar preocupación, son precisamente estos períodos los que a menudo crean los puntos de entrada más atractivos para los inversores a largo plazo. La señal clave para un cambio de tendencia es un crecimiento sostenido del hashrate, que confirmaría la recuperación de la base fundamental de la red.