El lanzamiento de la memecoin TRUMP en enero de 2025 resultó en un desastre financiero para la gran mayoría de los participantes minoristas. A finales de junio, alrededor de 989 000 inversores que compraron el token perdieron en conjunto $3,81 mil millones. Este es un ejemplo clásico de "pump and dump", donde los principales beneficios los obtuvieron los iniciados y los primeros participantes.
El análisis muestra que aproximadamente dos tercios de todos los tenedores del token registraron pérdidas o mantienen el activo con pérdidas no realizadas. A finales de junio, el precio de TRUMP cayó a $1,76, un 97% por debajo de su máximo histórico de $75,35. Esta dinámica es característica de las memecoins, donde la liquidez y el interés se desvanecen rápidamente después del entusiasmo inicial.
Es notable que alrededor de 500 000 billeteras sí obtuvieron ganancias por casi $4 mil millones. Sin embargo, estos ingresos se concentraron en manos de un grupo reducido de compradores tempranos y traders algorítmicos. La mayoría de los inversores minoristas, cediendo al hype, ingresaron al mercado después del rápido crecimiento, lo que provocó sus pérdidas.
En medio del desplome del precio, el presidente de EE. UU., Donald Trump, y su equipo ganaron $636 millones con el proyecto. Los ingresos provinieron de comisiones por operaciones comerciales, que los organizadores cobraban independientemente del precio del token. La administración de la Casa Blanca, al comentar la situación, rechazó las acusaciones de obtener beneficios a expensas de los inversores, destacando que las acciones están dirigidas a desarrollar a EE. UU. como centro mundial de la criptoindustria.
La familia Trump también participa en el proyecto World Liberty Financial (WLFI), y los datos al respecto no son menos desalentadores: de más de 26 000 billeteras analizadas, alrededor del 85% de los tenedores del token WLFI también resultaron en números rojos.
Los abogados no descartan que, tras finalizar el mandato presidencial, Trump pueda enfrentar demandas colectivas de inversores afectados. La advertencia formal en el sitio web de la memecoin de que el token no está destinado a inversiones difícilmente será una defensa sólida en los tribunales.
Mi opinión experta: La historia de TRUMP es una lección clara de cómo una marca política y la popularidad personal pueden utilizarse para una extracción masiva de capital de una audiencia no preparada. Los inversores deben recordar que las memecoins, especialmente las vinculadas a figuras públicas, conllevan riesgos enormes, y su valor fundamental suele ser cero. En este caso, vemos cómo solo un grupo reducido de iniciados obtuvo ganancias, mientras que los participantes minoristas fueron víctimas de un esquema clásico.