El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, presentó un nuevo concepto de desarrollo de la red llamado Lean Ethereum. No se trata simplemente de otro hard fork, sino de la tercera gran iteración del protocolo, comparable en escala a la transición histórica a Proof-of-Stake (The Merge). Como parte de esta iniciativa, se planea reemplazar prácticamente cada componente clave de la blockchain.

Es importante entender: Lean Ethereum no es un evento único, sino más bien una hoja de ruta planificada para tres o cuatro años. Incluye una serie de mejoras secuenciales que se implementarán por etapas. La nueva estrategia se dio a conocer tras una reunión cerrada de investigadores de Ethereum en Berlín, que continuó las discusiones de abril con los equipos de desarrollo.

Qué cambiará: desde pruebas STARK hasta privacidad

Los cambios clave afectarán la propia arquitectura de la red. La verificación de transacciones pasará a pruebas STARK recursivas, lo que reemplazará por completo el modelo actual de reejecución. Esto aumentará radicalmente la eficiencia. Además, todos los elementos vulnerables a la computación cuántica serán reemplazados por análogos resistentes a la cuántica.

Buterin destacó especialmente un cambio de prioridades en cuanto a la privacidad. Si antes era una tarea secundaria, ahora pasa a primer plano. Al diseñar nuevos componentes, los desarrolladores considerarán directamente cómo las transacciones privadas sin intermediarios pasan a través de ellos.

Tema controvertido: nuevo estado de la red y escalabilidad

La parte más radical y discutida del plan es el trabajo con el estado de la red (state). El tipo de estado actual permanecerá prácticamente sin cambios, pero crecerá de manera moderada. Paralelamente, se agregará un nuevo tipo de almacenamiento que escala mucho mejor, pero no es adecuado para todas las tareas.

Buterin ofreció un pronóstico concreto para 2030: 2 TB de estado del tipo antiguo y 100 TB del nuevo. El nuevo formato será ideal para tokens ERC20, NFT y la mayoría de los escenarios DeFi, pero no para objetos "centrales" complejos, como los contratos de Uniswap o los libros de órdenes en cadena. Reescribir aplicaciones no es obligatorio, pero será extremadamente beneficioso. Por ejemplo, transferir un token ERC20 al nuevo tipo de almacenamiento podría reducir las comisiones más de diez veces.

En los próximos cinco años, esperamos un aumento en el límite de gas, un mayor número de bloques y una reducción en el tiempo de bloque. Se espera un gran salto en el límite de gas con la actualización Glasterdam. Cada paso de escalabilidad, según Buterin, dependerá de cuándo sea seguro realizarlo.

Análisis de Cryptalist: El concepto de Lean Ethereum es el plan de desarrollo de red más ambicioso desde The Merge. Aborda tres problemas fundamentales a la vez: escalabilidad (a través del nuevo estado), seguridad (resistencia cuántica) y confidencialidad. Si el equipo logra implementar lo planeado sin contratiempos graves, Ethereum podría obtener no solo una actualización, sino una arquitectura prácticamente nueva que sentará las bases para su dominio en la próxima década.