La mayor criptobolsa estadounidense, Coinbase, se ha visto envuelta en un escándalo provocado por un flagrante error de su propio sistema de IA. La plataforma envió a sus clientes una notificación push con el supuesto resultado final de un partido del campeonato mundial entre Noruega y Brasil, que en ese momento ni siquiera había comenzado debido a las condiciones climáticas.
Según el mensaje generado por inteligencia artificial, los noruegos supuestamente ganaron con un marcador de 3:2, y el doblete se atribuyó al delantero Erling Haaland. La notificación llegó a las pantallas de los usuarios antes del silbato inicial, lo que provocó conmoción e indignación en la comunidad cripto. Aficionados al deporte y traders comenzaron a publicar capturas de pantalla de forma masiva, acusando a la dirección del exchange de difundir irresponsablemente datos falsos, lo que genera graves riesgos reputacionales para el mercado financiero.
El fracaso de la «marca más confiable»
El director ejecutivo de Coinbase, Brian Armstrong, reaccionó rápidamente al incidente, reconociendo el fallo. «Estamos investigando con el equipo, gracias por la señal», escribió en su primer comentario público. Sin embargo, esta situación golpea duramente la imagen del alto directivo, quien anteriormente promovía activamente los mercados de predicción como «la herramienta ideal para buscar la verdad». En enero, Armstrong afirmó que las apuestas con dinero real obligan a los participantes a verificar la información con más rigor que los periodistas. La ironía del destino es que la propia IA del exchange simuló el resultado de un partido inexistente y engañó a millones de clientes.
En su informe para accionistas de 2025, Coinbase declaró la ambiciosa meta de convertirse en la marca más confiable de la industria de activos digitales. Tras este incidente, tales declaraciones solo generan escepticismo. La reputación de la plataforma ya había sufrido antes: a finales de 2025, Armstrong se destacó por una acción cuestionable durante una llamada con inversores, al hacer una apuesta en una plataforma de predicciones y provocar que los traders ganaran dinero con sus declaraciones.
¿Alucinaciones como nueva norma?
El escándalo coincidió con una integración masiva de asistentes automatizados en la infraestructura del exchange. Se sabe que a principios de 2025, la dirección despidió a varios programadores que se negaron a usar redes neuronales para escribir código. Armstrong se jactó de que aproximadamente el 40% del código generado diariamente era escrito por IA, y se fijó el objetivo de superar el 50%. Posteriormente, la empresa redujo los gastos en IA mientras agregaba funciones automatizadas, lo que probablemente llevó a la falta de control adecuado sobre la calidad de los datos de salida.
No es la primera vez que Coinbase enfrenta quejas sobre el funcionamiento de su aplicación. En marzo, Armstrong explicó un fallo similar como un «error en el sistema de segmentación de notificaciones push». En esa ocasión, señaló que, de lo contrario, habría que «restringir severamente a los clientes», lo que contradice el espíritu del libre mercado. Sin embargo, el incidente actual con el falso pronóstico del campeonato mundial ya no es solo un error, sino un problema sistémico que demuestra a qué conduce la confianza ciega en algoritmos no controlados.
Opinión de experto: Este caso es un claro ejemplo de las «alucinaciones» de la IA, que se están convirtiendo en una amenaza crítica para las empresas que dependen de la automatización sin la supervisión humana adecuada. Coinbase necesita implementar urgentemente un sistema de verificación de datos de múltiples niveles para los datos generados por redes neuronales; de lo contrario, la confianza en la plataforma se verá socavada definitivamente. El mercado no perdona tales errores, especialmente cuando están en juego dinero real y reputación.