El mercado de acciones estadounidenses continúa alcanzando nuevos máximos históricos, pero los fundamentos de este rally generan cada vez más dudas. Las previsiones consensuadas de ganancias de las empresas del índice S&P 500 para los próximos 12 meses han aumentado un 25%: son las expectativas más agresivas desde la recuperación posterior a la pandemia. El ritmo de revisión al alza en los últimos seis meses ha sido de casi el 20%, lo que representa un récord desde 2021. Sin embargo, en mi opinión, estas cifras muestran claros signos de sobrecalentamiento y la formación de una clásica "burbuja de ganancias".

Euforia en torno a la IA: ¿fundamento o ilusión?

Los principales impulsores de este optimismo han sido las acciones de fabricantes de chips y servidores, que se han situado en el epicentro del auge de la inteligencia artificial. Los inversores están descontando en los precios la continuidad de las superganancias de estas empresas durante muchos años. Sin embargo, como señalan varios estrategas destacados de Wall Street, estas expectativas rara vez se cumplen fuera de las fases de recuperación brusca tras las crisis. Estamos presenciando una situación en la que el mercado prácticamente no deja margen para el error: cualquier desaceleración en el ritmo de crecimiento de los ingresos por IA podría desencadenar una corrección a gran escala.

Riesgos de sobrevaloración y endurecimiento de la política monetaria

Los multiplicadores actuales, aunque inferiores a los valores extremos de la burbuja de las puntocom, siguen pareciendo elevados. Las acciones cotizan aproximadamente 20 veces por encima de las ganancias esperadas, lo que deja muy poco espacio para maniobrar. La situación se agrava por el cambio en las expectativas sobre la tasa de la Reserva Federal: los operadores ahora descuentan al menos un aumento del 0,25% para finales de año, en lugar de un recorte, como se suponía anteriormente. Este giro genera una presión adicional sobre unas valoraciones ya de por sí tensas. Los gestores de los fondos más grandes advierten: el mercado casi no tiene "margen de seguridad" antes de la publicación de los resultados del segundo trimestre. Si las empresas no logran superar de manera consistente las previsiones infladas, las consecuencias podrían ser dolorosas.

Mi valoración: El mercado se ha acorralado a sí mismo, extrapolando los éxitos actuales del sector de la IA a un horizonte infinito. Los inversores deberían prepararse para la volatilidad: la "burbuja de ganancias" podría estallar en cualquier momento, y entonces la corrección afectaría no solo a los gigantes tecnológicos, sino a todo el índice S&P 500.