OpenAI y Anthropic muestran impresionantes tasas de crecimiento de ingresos y capitalización de mercado, pero su desarrollo futuro depende cada vez más de tres factores clave: acceso a potencia computacional, financiamiento de centros de datos y decisiones regulatorias. El análisis de documentos internos e informes sectoriales revela que las limitaciones de infraestructura se están convirtiendo en el principal freno para estos gigantes de la IA.

Ingresos como función de la computación

OpenAI afirma directamente que sus ingresos están vinculados al volumen de computación disponible. La directora financiera de la empresa, Sarah Friar, reveló que entre 2023 y 2025 la capacidad computacional creció de 0,2 GW a aproximadamente 1,9 GW, mientras que los ingresos recurrentes anuales pasaron de $2 mil millones a más de $20 mil millones. El desarrollador de ChatGPT califica la computación como el recurso más escaso en IA y sostiene que un mayor acceso a la infraestructura aceleraría la adopción y monetización de productos. La empresa pasó de depender de un solo proveedor a una "ecosistema diversificado" de suministradores, pero los indicadores de rentabilidad siguen sin revelarse.

Anthropic sigue una lógica similar. El 28 de mayo, la empresa anunció la captación de $65 mil millones en una ronda Serie H con una valoración de $965 mil millones. Los ingresos anualizados basados en el ritmo actual de ventas superaron los $47 mil millones en mayo. Los fondos se destinarán, entre otras cosas, a ampliar la capacidad computacional para Claude.

El precio de la infraestructura: billones de dólares y riesgos crecientes

Escalar modelos avanzados de IA se está convirtiendo en una tarea intensiva en capital no solo para los desarrolladores, sino para toda la cadena de suministro de centros de datos, energía, chips e infraestructura en la nube. Los analistas de Goldman Sachs Research estiman que los cuatro mayores hiperescaladores —Meta, Microsoft, Amazon y Alphabet— gastarán $5,3 billones en gastos de capital entre 2025 y 2030. OpenAI y Anthropic no están incluidas en esta muestra, lo que subraya su dependencia de infraestructura externa.

El Banco de Pagos Internacionales, en su informe económico anual de 2026, advirtió que los cinco mayores proveedores de infraestructura en la nube gastarán más de $1 billón en gastos de capital relacionados con IA en 2025-2026. Estos compromisos ya superan las ganancias y el flujo de caja libre de las empresas, lo que ha llevado a algunas a recurrir a financiamiento mediante deuda. Si las expectativas de monetización no se cumplen, esto podría provocar una fuerte reducción de la financiación y afectar a todo el ciclo de inversión.

Riesgo regulatorio: restricciones repentinas y geopolítica

Además del costo de la computación, las grandes empresas de IA enfrentan el riesgo de restricciones repentinas por parte de las autoridades. En junio, Anthropic informó la suspensión del acceso a los modelos Fable 5 y Mythos 5 debido a una directiva del gobierno de EE. UU. en el marco del control de exportaciones. La empresa señaló que la carta de las autoridades no contenía detalles específicos sobre el problema de seguridad y vinculó las quejas con una posible evasión de los mecanismos de protección de Fable 5.

Ese mismo mes, la administración de Donald Trump pidió a OpenAI que no lanzara GPT-5.6 de inmediato al público debido a preocupaciones de seguridad. El 30 de junio, el Departamento de Comercio levantó las restricciones a los modelos, tras lo cual Anthropic restauró el acceso a ellos. Este episodio forma parte del conflicto continuo de la empresa con las autoridades estadounidenses. En febrero de 2026, el Ejército de EE. UU. utilizó a Claude en una operación para capturar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, calificó al desarrollador como un "riesgo para la cadena de suministro". El CEO de Anthropic, Dario Amodei, declaró que la empresa preferiría no colaborar con el Pentágono antes que aceptar un uso de sus tecnologías que pudiera "socavar, en lugar de proteger, los valores democráticos".

Salida a bolsa: telón de fondo para la carrera de infraestructura

A pesar de todos los riesgos, OpenAI y Anthropic continúan explorando oportunidades de salir al mercado público. La primera presentó una solicitud confidencial de OPI el 8 de junio; la segunda, una semana antes. Ambas empresas subrayaron que los parámetros de la colocación no están definidos.

Para los inversores, la cuestión clave no será solo la valoración de las empresas, sino también la economía del escalamiento: cuánto cuesta mantener el crecimiento de usuarios, qué tan rápido se amortizan los centros de datos, qué tan sostenibles son los canales de financiamiento y si el regulador puede restringir el acceso al producto estrella.

Mi opinión experta: La situación actual recuerda a una carrera armamentista, donde el ganador no es quien tiene el mejor modelo, sino quien puede garantizar su funcionamiento a la escala necesaria. Los riesgos regulatorios añaden imprevisibilidad: una restricción repentina puede colapsar cadenas de suministro enteras. Los inversores deben seguir de cerca no solo los informes de ingresos, sino también el panorama geopolítico, que podría convertirse en un factor decisivo para la valoración de estas empresas.