En el Congreso Financiero del Banco de Rusia en San Petersburgo, se escuchó una iniciativa contundente: los bancos más grandes del país, encabezados por Alfa-Bank, propusieron crear un consorcio para lanzar desde cero un nuevo stablecoin en rublos. Sin embargo, en el mercado ya funciona con éxito desde hace más de un año el token A7A5, que para abril de 2026 ocupaba el 43% del segmento de stablecoins no denominados en dólares. Surge una pregunta razonable: ¿para qué construir algo que ya funciona?
Consorcio contra solución ya lista
El director de operaciones del negocio de inversión corporativa de Alfa-Bank, Dmitry Vitman, propuso a la comunidad bancaria unir esfuerzos, afirmando que es extremadamente difícil lanzar un stablecoin líquido en solitario. Según él, el mercado necesita un modelo de consorcio de base abierta. Es notable que Vitman insistiera en la necesidad de construir la regulación en torno a productos que realmente funcionan, y no a modelos teóricos, al mismo tiempo que afirmaba que los instrumentos cripto rusos "de facto no existen".
Esta tesis parece, cuanto menos, extraña ante la existencia de A7A5. En el mismo congreso, el vicepresidente de PSB, Mikhail Dorofeev, mencionó directamente las magnitudes del mercado: las operaciones con criptomonedas en Rusia ascienden a unos 50 mil millones de rublos al día, o más de 10 billones de rublos al año. Para pagos transfronterizos, las empresas utilizan activamente, entre otras, la compañía "A7", creada por PSB como parte de la infraestructura para dichos pagos. Es decir, el banco cuyos depósitos respaldan A7A5 habla abiertamente de una solución en funcionamiento, mientras otros proponen construir un análogo desde cero.
El propio emisor de A7A5 aspira a ser el estándar del mercado. En entrevistas, los representantes del proyecto declararon que el token tiene todos los requisitos para convertirse en el activo digital en rublos de liquidación básico, gracias a su liquidez, uso real y transparencia de las reservas. En un año de funcionamiento, el stablecoin en rublos entró en el top tres mundial de transferencias transfronterizas, y su audiencia principal son importadores, exportadores y proveedores de pagos.
El rastro de las sanciones y el "elefante en la habitación"
La postura del Banco Central sigue siendo cautelosa. El regulador mantiene una prohibición estricta sobre los pagos internos con stablecoins: el rublo sigue siendo el único medio de pago legal. La única excepción se permite para operaciones transfronterizas. El Banco Central señala como principal amenaza las sanciones: los emisores de sistemas centralizados pueden congelar monedas sin decisiones judiciales.
Es revelador que en el extenso informe del Banco Central sobre stablecoins, A7A5 no se menciona ni una sola vez. Mientras tanto, para finales de 2025, el token ocupaba más del 40% del segmento de stablecoins no denominados en dólares, y el volumen de transacciones en las que participa superó los $100 mil millones. El activo está respaldado por depósitos en el sancionado Promsvyazbank.
Es precisamente el contexto de las sanciones lo que hace que el silencio del regulador sea especialmente revelador. Según estimaciones de las autoridades del Reino Unido, la red más amplia "A7" declaró en 2025 haber movido más de $90 mil millones. Tanto el Reino Unido como la UE impusieron sanciones contra las estructuras vinculadas a ella por ayudar a Rusia a eludir las restricciones financieras occidentales.
La agudeza con la que las autoridades reaccionan a tales acusaciones se demuestra en un caso reciente: Rusia impuso sanciones contra el británico de 17 años Alexander Braude, hijo del conocido activista político Bill Braude, por una investigación en la que acusaba a A7A5 de eludir las sanciones occidentales. Según datos de CertiK, el stablecoin procesó más de $110 mil millones en transacciones, a pesar de las sanciones de EE. UU., la UE y el Reino Unido. El propio Alexander declaró que su trabajo "tocó una fibra sensible" en el gobierno ruso e instó a los países occidentales a aumentar la presión sobre los intercambios que permiten convertir A7A5 en efectivo.
Mi análisis: Estamos presenciando una paradoja clásica: el mercado debate cómo construir un stablecoin en rublos, mientras que el instrumento más notable de este tipo ya realiza operaciones por decenas de miles de millones de rublos al día. La ignorancia de A7A5 por parte del Banco Central no es una casualidad, sino una estrategia consciente. El token, vinculado a un banco sancionado, conlleva riesgos reputacionales y regulatorios demasiado altos. Sin embargo, el intento de crear un stablecoin "limpio" en un consorcio es un intento de obtener control sobre un mercado ya existente, no de crear algo fundamentalmente nuevo. La única cuestión es si el nuevo instrumento podrá ofrecer la misma liquidez y demanda que ya ha conquistado A7A5.