El 3 de julio, el Tribunal de Distrito de Tverskói en Moscú dictó una sentencia severa contra el criptoartista de Krasnodar, Serguéi Galánter. El creador del proyecto de "NFT eróticos" recibió 7 años de prisión en régimen general y una multa de 1 millón de rublos. Este caso se ha convertido en un hito para la escena cripto rusa, demostrando que incluso las "pirámides financieras creativas" no quedarán impunes.
El esquema de Galánter era una pirámide clásica disfrazada de inversiones de alto rendimiento en arte NFT. El acusado atrajo a más de 200 inversores, recaudando alrededor de 6 millones de dólares. El umbral mínimo de entrada era de 500 mil rublos, y la mayor contribución única alcanzó los 500 mil dólares. La rentabilidad prometida era colosal, pero los pagos nunca se materializaron.
Cómo funcionaba la pirámide bajo la apariencia de arte
Las autoridades arrestaron a Galánter en diciembre de 2023. Se presentaba como un inversor en el metaverso y prometía a sus clientes ganancias fabulosas. Se ofrecía a los depositantes invertir criptomonedas en sus pinturas NFT eróticas. Además, el organizador aceptaba de buen grado dinero en efectivo en sobres.
La esposa del artista, la popular bloguera María Afonina, desempeñó un papel clave en la captación de ciudadanos crédulos. Ella presentaba regularmente a su marido como una persona genial y financieramente responsable. Los seguidores, inspirados por la vida de lujo mostrada en las cuentas, entregaban sus ahorros.
Galánter gastó la mayor parte de los fondos recaudados en necesidades personales. Una parte menor del dinero fue transferida a los primeros inversores, creando la ilusión de ingresos reales. Hasta la fecha, el caso penal incluye 31 episodios comprobados de fraude.
Bajo una fuerte presión de las víctimas y la prensa, el creador del proyecto reconoció una deuda de 6 millones de dólares. Prometió públicamente pagar 580 millones de rublos mensuales mediante la venta de su arte. Sin embargo, el acusado negó categóricamente su culpabilidad según el artículo penal, calificando el colapso del proyecto como un simple desfase de caja.
La sentencia resultó severa
El juez Alexéi Krivoruchko decidió imponer una pena más dura que la solicitada por la acusación estatal (que insistía en seis años y una multa de 500 mil rublos). Abogados experimentados señalan que los tribunales rara vez superan el castigo solicitado por la fiscalía. Sin embargo, en este caso concreto, se consideró que las acciones del acusado tenían un mayor peligro social.
El esquema implementado presentaba todas las características clásicas de una pirámide financiera. A pesar de las pruebas evidentes, Galánter continuó negando obstinadamente su culpabilidad incluso bajo investigación. El autor del proyecto hasta el final no consideró su actividad como un fraude ilegal. Según estimaciones de expertos independientes, con un máximo de diez años, los siete impuestos no parecen excesivos. El tribunal consideró justamente la enorme escala y la naturaleza sistemática de los delitos cometidos.
Una compensación real del daño podría haber suavizado la decisión final de la instancia. En el momento de la audiencia final, las víctimas aún no habían recibido indemnizaciones, a pesar de promesas anteriores. Además, el tribunal satisfizo plenamente las grandes demandas civiles de los perjudicados. Actualmente, la defensa no está de acuerdo categóricamente con el veredicto y tiene la intención de apelar la decisión.
Opinión del analista: Esta sentencia es una señal clara para el mercado: los reguladores y tribunales ya no consideran los proyectos NFT como una "zona gris". Cualquier esquema que prometa rentabilidad garantizada y utilice marketing agresivo será tratado como una pirámide financiera. Los inversores deben recordar: si un proyecto promete ganancias fabulosas y se basa en una marca personal, en lugar de una economía transparente, casi siempre es un fraude.