El Tribunal de Distrito de Tverskói de Moscú emitió un veredicto severo contra el criptoartista de Krasnodar, Serguéi Galánter. El creador del proyecto, que se disfrazaba de inversiones de alto rendimiento en NFT eróticos, fue condenado a siete años de prisión en una colonia de régimen general. Además de la pena de prisión, el tribunal le impuso una multa de 1 millón de rublos.
Esquema bajo el disfraz del arte
La investigación determinó que, bajo la apariencia de inversiones en tokens NFT únicos, Galánter atrajo a más de 200 inversores, recaudando alrededor de 6 millones de dólares. El mecanismo era clásico de las pirámides financieras: promesas de rendimientos colosales y un umbral mínimo de entrada de 500 mil rublos. La mayor contribución única alcanzó los 500 mil dólares. El artista aceptaba activamente tanto criptomonedas como efectivo, creando una ilusión de flexibilidad y confiabilidad.
La esposa de Galánter, la popular bloguera María Afónina, desempeñó un papel clave en la captación de víctimas. Ella promocionaba sistemáticamente a su marido como un genio financiero, mostrando en las redes sociales atributos de una vida lujosa. Inspirados por esta imagen, los inversores entregaban sus ahorros sin sospechar que su dinero se destinaba a las necesidades personales del organizador. Solo una pequeña parte de lo recaudado se dirigía a los primeros depositantes para mantener la apariencia de pagos reales.
Hasta la fecha, el caso penal incluye 31 episodios probados de fraude. Bajo la presión de las víctimas, Galánter reconoció públicamente una deuda de 6 millones de dólares e incluso prometió pagar 580 millones de rublos mensuales con la venta de su arte. Sin embargo, en el juicio negó categóricamente su culpabilidad, calificando el colapso del proyecto como un simple desfase de caja.
Severidad sin precedentes del veredicto
Cabe destacar que el juez Alexéi Krivoruchko impuso una pena más severa de lo que solicitaba la acusación estatal, que pedía seis años y una multa de 500 mil rublos. Los abogados señalan que los tribunales rara vez superan el plazo solicitado por la fiscalía. En este caso, se consideró que las acciones del acusado tenían un mayor peligro público debido a la naturaleza sistemática de los delitos.
Una compensación real del daño podría haber suavizado la sentencia, pero para el momento de la audiencia final, las víctimas aún no habían recibido indemnizaciones. El tribunal también satisfizo por completo las grandes demandas civiles de los perjudicados. La defensa ya ha anunciado su intención de apelar el veredicto.
Opinión de experto: Este caso es un claro recordatorio de que incluso las tecnologías de moda, como los NFT, no protegen contra las pirámides financieras clásicas. El sistema judicial ruso demuestra que los intentos de utilizar activos de moda para engañar a los inversores conllevarán un castigo real y severo, independientemente del entorno creativo. Los inversores deben recordar: las promesas de rendimientos extraordinarios casi siempre ocultan un fraude.