El gobierno federal de Alemania ha incluido oficialmente la revisión de la tributación de los activos digitales en el proyecto de presupuesto para 2027. Se trata de la posible eliminación de un beneficio fiscal clave que exime a los inversores del pago del impuesto sobre las ganancias de capital al vender criptomonedas después de un año de tenencia. Esto se indica directamente en el informe mensual del Ministerio de Finanzas, publicado como parte de las medidas de consolidación presupuestaria.

La coalición gobernante ha acordado parámetros estrictos: el límite de gasto público se ha fijado en 543.300 millones de euros, con un endeudamiento neto de 110.800 millones de euros. Para cubrir el déficit, se planea un ahorro anual de aproximadamente 4.000 millones de euros, junto con un paquete de iniciativas de ingresos. Entre ellas se incluyen nuevos impuestos sobre el plástico y el azúcar, el aumento de los impuestos especiales sobre el alcohol y el tabaco, la intensificación de la lucha contra las infracciones fiscales y, lo que es crítico para nosotros, la revisión del régimen fiscal de las criptomonedas.

Por qué el beneficio está en peligro: postura de las autoridades y reacción de la industria

Recordemos las reglas actuales: en Alemania, las criptomonedas se consideran propiedad privada (párrafo 23 de la Ley del Impuesto sobre la Renta). Los ingresos por su venta no están sujetos a impuestos si el activo se ha mantenido durante más de 12 meses. En caso de venta antes de que expire este plazo, se aplica una tasa progresiva de hasta el 45%. También existe un límite exento de 1.000 euros de beneficio total anual.

Sin embargo, la presión de los legisladores ha aumentado. En el documento del grupo de trabajo Seeheimer Kreis (SPD) se afirma directamente: "En el futuro, los ingresos por ganancias de capital deben estar sujetos a impuestos independientemente del período de tenencia". Los representantes de la industria de las criptomonedas, en particular Matthias Steger, miembro del consejo de la Asociación Bitcoin Bundesverband, están dando la voz de alarma. Señala acertadamente que, al gravar cada venta, las autoridades convertirán los pagos ordinarios en hechos imponibles, lo que obligará a las empresas a migrar a jurisdicciones más favorables, como Portugal.

Es notable que anteriormente el Bundestag ya había rechazado iniciativas similares. En mayo de 2026, el comité financiero rechazó una propuesta similar del Partido Verde. Pero ahora la situación ha cambiado: el tema está vinculado a la disciplina presupuestaria.

Una señal para toda Europa

Alemania es la economía más grande de la UE y líder en el número de licencias MiCA aprobadas. Su política fiscal sirve tradicionalmente como punto de referencia para otros países de la región. Si Berlín renuncia a este beneficio único, cambiará el tono de los debates en Bruselas y otras capitales. Por el momento, la exención total del impuesto sobre los ingresos de criptomonedas después de un año de tenencia solo está vigente en Portugal. Austria ya abandonó esta práctica en 2022, introduciendo un impuesto único del 27,5%.

Mi análisis: La iniciativa parece ser parte de una tendencia europea más amplia hacia un mayor control fiscal sobre los activos digitales en el marco de la implementación de los estándares CARF y DAC8. Si Alemania sigue este camino, supondrá un duro golpe para el atractivo de la región para los tenedores a largo plazo de BTC. El destino del régimen que convirtió a Alemania en una de las jurisdicciones más amigables para Bitcoin ahora depende de cuántos impuestos esperan recaudar los legisladores con su ayuda. Los inversores deben prepararse para nuevas realidades.