El mercado de combustible en EE. UU. está al borde de una corrección significativa. Mi análisis indica que el precio promedio de la gasolina podría caer por debajo de los $3 por galón ya para las elecciones de mitad de mandato en noviembre. El patrón histórico de comportamiento del precio tras alcanzar el nivel de $4 sugiere un retroceso a $2, y las tendencias actuales del mercado están trabajando precisamente para este escenario.

La administración de EE. UU. tiene claros incentivos políticos para reducir los precios en las gasolineras. Pero no se trata solo de política: los factores fundamentales del mercado ya han comenzado a jugar a favor de los compradores. La autocorrelación provocada por el reciente aumento de precios solo refuerza este efecto.

La caída de la demanda como principal desencadenante

La señal clave es la dinámica del consumo. La demanda de gasolina ya se estaba reduciendo antes de que los precios se dispararan a los niveles actuales, y esto ocurre en medio de una economía estadounidense sólida. Según datos del 2 de julio, la gasolina costaba alrededor de $3,8 por galón, lo que, en mi opinión, está claramente sobrevalorado con una demanda decreciente.

El promedio móvil de 12 meses del consumo de petróleo y combustibles líquidos para gasolina de automóviles, según estimaciones del Departamento de Energía de EE. UU., se dirige hacia los 8,7 millones de barriles por día para 2027. Este sería el nivel más bajo desde 2021. El aumento de precios de la primera mitad del año es una de las razones, pero la caída de la demanda era la tendencia predominante incluso antes de la escalada del conflicto con Irán.

Vínculo con el mercado de valores

Otro argumento importante es la correlación con el mercado de valores. Incluso una caída moderada de las acciones puede empujar los precios de la gasolina a $2. El precio promedio diario a nivel nacional ha estado vinculado durante aproximadamente dos décadas al índice S&P 500 en relación con su promedio móvil de 100 semanas. Llamo a este patrón el "síndrome del gráfico común".

Esto resalta el potencial de la autocorrelación para reducir los precios del combustible en la segunda mitad del año. En otras palabras, si el mercado de acciones retrocede, es muy probable que la gasolina se abarate en consecuencia.

Conclusión: tres factores —el patrón histórico de retroceso tras $4, la caída de la demanda y el vínculo con el mercado de valores— forman un poderoso consenso bajista para la gasolina en EE. UU.

Como analista, creo que la situación actual se asemeja a un ciclo clásico de "sobrecalentamiento y corrección". El mercado de combustible podría convertirse en uno de los principales beneficiarios de una desaceleración macroeconómica, si esta se manifiesta en la segunda mitad del año. Los inversores deben seguir de cerca los datos de demanda y la dinámica del S&P 500: estos indicadores darán una señal temprana del inicio del movimiento hacia $3 y menos.