El mercado de la primera criptomoneda muestra una similitud alarmante con la dinámica de 2022. La recuperación actual desde el mínimo de junio, según mis observaciones, se asemeja cada vez más a una clásica trampa alcista, seguida de una capitulación final y un cambio brusco de tendencia.
Al analizar la estructura de precios, veo una repetición casi perfecta del escenario de hace dos años: la formación de un mínimo local en junio, un posterior rebote que los traders minoristas confunden erróneamente con un rescate y, finalmente, una caída decisiva con la liquidación masiva de posiciones largas. Llama especialmente la atención la similitud fractal: la divergencia del RSI, la falsa recuperación y la prueba de la media móvil de 200 días; todos estos elementos están presentes ahora.
Fractal de 2022: ¿repetición de lo vivido?
En 2022, después del mínimo de junio, bitcoin perdió aproximadamente un 28% adicional en noviembre-diciembre. Si el fractal se confirma, nos espera un colapso final similar. Considero que el nivel clave a observar es los $65,000. Si no se produce una consolidación por encima de esta marca, es probable que el impulso alcista actual se agote y el mercado comience a formar un nuevo mínimo en el tercer o cuarto trimestre.
Datos on-chain: ¿señales de un mínimo o de continuación?
Sin embargo, no todo es tan claro. Las métricas on-chain envían señales contradictorias. La relación de ganancias y pérdidas realizadas (SOPR) cayó a un mínimo de 20 meses de -0.35, un nivel que se observó por última vez en diciembre de 2022 tras el colapso de FTX. Históricamente, estos valores han indicado con precisión zonas de reversión en 2015 y 2019.
Además, el precio actual de bitcoin supera solo en un 16% el precio realizado. El análisis de ciclos anteriores muestra que, con tal cercanía a esta zona, el rendimiento a seis meses promediaba un 41%, y a un año, un 81%. Esto sugiere que el nivel actual podría ser un punto de entrada atractivo para inversores a largo plazo, a pesar de los riesgos a corto plazo.
Mi conclusión: el mercado se encuentra en un punto crítico. Por un lado, el alarmante fractal de precios de 2022; por otro, los indicadores on-chain fundamentales que señalan un posible mínimo. Me inclino por un escenario de corrección a corto plazo hasta los $50,000–$52,000, seguido de la formación de un verdadero mínimo, pero tampoco se puede descartar un giro inmediato basado en los datos históricos del SOPR. Los inversores deben prepararse para la volatilidad y definir claramente sus niveles de entrada y salida.