El mercado de bitcoin continúa bajo presión. Según mi análisis de datos on-chain, los inversores activos de la primera criptomoneda tienen, en promedio, una pérdida del 20%. Esta señal alarmante se confirma con la métrica AVIV (Active Value to Investor Value), que actualmente se ha consolidado en la zona de depreciación.

El indicador clave que utilizo para evaluar la situación real es el True Market Mean (TMM). A diferencia del precio promedio de todas las monedas, el TMM filtra los activos "muertos" y aquellos que no se han movido durante mucho tiempo, que ya no afectan la dinámica actual del mercado. Este filtro muestra el costo real solo para la oferta líquida y activa.

En este momento, el TMM se estima en aproximadamente $76,700. Este nivel actúa como una resistencia fuerte: fue aquí donde, en mayo, muchos inversores optaron por fijar pérdidas y salir de sus posiciones, en lugar de mantenerlas por más tiempo.

AVIV en 0.8: ¿qué significa esto?

La métrica AVIV, que compara el valor de mercado actual de la oferta activa con su costo, ahora oscila alrededor de la marca de 0.8. Esta es precisamente la zona de depreciación, donde la pérdida promedio del inversor activo es del 20%.

Gráfico de indicadores True Market Mean y AVIV para bitcoin
Indicadores True Market Mean y AVIV para bitcoin: el grupo activo en zona de depreciación.

Es importante entender el contexto. En ciclos bajistas anteriores, el AVIV cayó a 0.5–0.6, lo que correspondía a pérdidas del 40–50%. La situación actual, aunque desagradable, es dos veces más suave. Esto indica que todavía estamos lejos del "fondo" clásico según los estándares históricos.

La ciclicidad no ha sido cancelada

A pesar de la entrada de capital institucional y el lanzamiento de ETF, la ciclicidad básica de bitcoin permanece inalterada. El mercado sigue dictando sus reglas, y miles de millones de dólares en liquidez no pueden anularlas. Esto significa que la corrección actual podría no ser la última.

Mi opinión experta: El nivel de pérdida del 20% para el grupo activo es una zona de mayor riesgo, pero no de pánico. La historia nos enseña que las verdaderas oportunidades surgen cuando el miedo alcanza su punto máximo y el AVIV cae significativamente por debajo de los valores actuales. Mientras el indicador no muestre un sobrecalentamiento extremo de los vendedores, mantener la "humildad ante los ciclos" es la estrategia más sensata. El mercado aún no ha dicho su última palabra.