El ambicioso plan de la administración de Donald Trump para crear una Reserva Estratégica de Bitcoin (SBR) se ha topado con serios obstáculos burocráticos. En el centro de la demora se encuentra una disputa fundamental entre los organismos clave: quién controlará y gestionará este activo único.
La orden ejecutiva presidencial de marzo de 2025 ordenaba ubicar la SBR dentro de la estructura del Departamento del Tesoro. Sin embargo, dentro del gobierno surgieron dudas justificadas: ¿tiene el Tesoro la autoridad legal para gestionar un activo tan volátil como bitcoin? Los riesgos legales asociados con la alta volatilidad del "oro digital" llevaron a buscar una alternativa. Como resultado, el principal candidato para el rol de administrador se convirtió en el Departamento de Comercio.
El Departamento de Justicia actúa ahora como árbitro y asesor, ayudando a ambos organismos a encontrar un modelo de gestión legalmente impecable. La Casa Blanca, por su parte, continúa sopesando todos los pros y los contras, esforzándose por cumplir la promesa electoral de convertir a EE. UU. en la "capital cripto del mundo".
Cabe señalar que el estado ya es el mayor tenedor de bitcoin entre todos los gobiernos del mundo. Según Bitcoin Treasuries, EE. UU. posee 328,372 BTC, que al tipo de cambio actual se valoran en aproximadamente $21 mil millones.
Paralelamente al poder ejecutivo, los legisladores tampoco se quedan de brazos cruzados. En el Congreso se están impulsando activamente dos proyectos de ley clave: la Ley BITCOIN y la Ley de Modernización de la Reserva Estadounidense de 2026 (ARMA). Ambos documentos proponen la adquisición de 1,000,000 de BTC en un período de cinco años. La característica clave es el uso de estrategias presupuestariamente neutrales, es decir, las compras no deben aumentar la deuda nacional. Según ARMA, los activos deben mantenerse durante al menos 20 años, aunque teóricamente se permite su venta para pagar la deuda nacional de EE. UU., que ya se acerca a los $40 billones.
A pesar de las fricciones entre los organismos, la comunidad cripto evalúa lo que está sucediendo con gran optimismo. El presentador del podcast Bitcoin Treasuries, Tim Kotzman, señaló acertadamente que el mero hecho de discutir e intentar crear una reserva estatal es una señal poderosísima. Esto no es solo un apoyo a bitcoin, es una validación de toda una nueva clase de activos para la distribución institucional de capital.
Opinión del experto: Mientras la maquinaria burocrática de EE. UU. procesa el concepto de una reserva de bitcoin, estamos presenciando un precedente histórico. El simple planteamiento de la pregunta "cómo, no si es necesario" es un cambio de paradigma colosal. Los retrasos son inevitables, pero el resultado está decidido: la economía más grande del mundo reconoce a bitcoin como un activo estratégico. La cuestión es solo de plazos y de la estructura de gestión final.