Samsung Electronics ha publicado los resultados financieros preliminares del segundo trimestre, que superaron incluso las expectativas más optimistas del mercado. La ganancia operativa de la empresa se proyecta en 89,4 billones de wones (58.400 millones de dólares), 19 veces más que en el mismo período del año pasado. Sin embargo, en lugar de celebrar, los inversores están tomando ganancias de forma masiva: las acciones del gigante surcoreano cayeron más de un 6% en la apertura de las operaciones.
Podría parecer una paradoja: la empresa rompe récords por tercer trimestre consecutivo, pero el mercado reacciona con una vela roja. En realidad, todo tiene lógica. En los últimos 12 meses, la capitalización de Samsung se ha quintuplicado, y la corrección actual es una clásica toma de ganancias a corto plazo. Los inversores prefirieron no arriesgarse y salieron de sus posiciones inmediatamente después de la publicación de un informe tan sólido.
El auge de la inteligencia artificial impulsa los chips
El motor clave del crecimiento es la división de semiconductores. La demanda de memoria para sistemas de IA, en particular HBM y módulos DRAM de alto rendimiento, sigue elevando los precios. Según analistas de Citi Research, el precio de la DRAM saltó un 44% en el trimestre, y el de la NAND flash, un 53%. Además, la oferta en el mercado de chips estándar es significativamente limitada: los fabricantes están reorientando su capacidad hacia la producción de productos de mayor margen para centros de datos de IA.
Esto crea una escasez en el mercado de memoria convencional, lo que automáticamente empuja los precios al alza. Los grandes clientes se ven obligados a firmar contratos a largo plazo para garantizar sus suministros. Los analistas creen que esta coyuntura se mantendrá al menos hasta finales del próximo año.
Sin embargo, no todo es tan positivo. Sin contar los pagos de bonificaciones a los empleados de la división de semiconductores, que ahora están vinculados a la ganancia operativa, Samsung podría haber mostrado un resultado superior a los 100 billones de wones. Se espera que estos pagos supongan una carga para otros segmentos del negocio, incluida la fabricación por contrato de chips y los circuitos integrados lógicos.
Por qué el mercado no cree en un crecimiento infinito
A pesar de las impresionantes cifras, una parte de los inversores se muestra escéptica. Las preocupaciones sobre un posible exceso de oferta de memoria en el mercado ya han afectado a algunos proveedores, aunque, por ejemplo, las acciones de Micron se sienten seguras en medio del auge de la IA. Esta divergencia en la dinámica solo intensifica los debates sobre la llamada «burbuja de la IA».
Samsung, por su parte, ha prometido invertir 2.100 billones de wones en la economía del país hasta 2040, pero el calendario de estas inversiones se ajustará según la situación del mercado. El principal riesgo para el escenario alcista es una posible desaceleración del gasto en la construcción de centros de datos y el desarrollo de la inteligencia artificial.
Opinión de expertos: El mercado está sobrecalentado, y la corrección actual es una reacción saludable. Sin embargo, los impulsores fundamentales (la demanda de chips de IA y la oferta limitada) siguen vigentes. A largo plazo, Samsung parece atractiva, pero en las próximas semanas cabe esperar una mayor volatilidad.