La asociación blockchain Digital Chamber, que reúne a los principales actores del mercado —desde exchanges de criptomonedas hasta gigantes de inversión—, presentó ante la Corte Suprema de Nueva York un documento amicus brief exigiendo de manera categórica el rechazo de una demanda que reclama derechos de propiedad sobre direcciones de bitcoin inactivas. Según la organización, aceptar dicha demanda sentaría un precedente que pondría en riesgo el principio fundamental de la custodia propia de activos digitales.
La esencia de las reclamaciones de los demandantes, que actúan bajo los seudónimos Noah Doe y dos empresas registradas en Wyoming, se reduce a que los bitcoins en direcciones que no han mostrado actividad en cadena deberían considerarse propiedad abandonada. Afirman haber "encontrado" 42 001 de estas direcciones, registrando sus datos públicos en unidades USB y entregándolas a la policía como objetos encontrados. Sin embargo, Digital Chamber discrepa categóricamente con esta interpretación.
Un precedente peligroso para toda la industria
"Los demandantes exigen que se les reconozca el derecho de propiedad sobre cientos de miles de millones de dólares en activos digitales solo porque esos activos no se han movido ni gastado", se destaca en el dictamen de la asociación. En Digital Chamber señalan que los demandantes no crearon esas direcciones, no las controlan y, lo más importante, no poseen las claves privadas. Aceptar dicha demanda, según los expertos, crearía una "nube de incertidumbre" que afectaría no solo a la industria cripto, sino también a los mercados financieros tradicionales, socavando la confianza en el almacenamiento a largo plazo de activos.
La asociación cuestiona la lógica misma del "hallazgo": "Lo que él 'encontró' no fueron las billeteras en sí, sino registros electrónicos de direcciones de billeteras digitales, es decir, claves públicas". Los demandantes enviaron notificaciones a estas direcciones a través de OP_RETURN, dando a los propietarios 90 días para responder. Finalmente, de las 42 001 direcciones, excluyeron 2932 donde se detectó actividad, pero declararon "abandonadas" las 39 069 restantes. En estas direcciones, según los documentos judiciales, hay aproximadamente 3,799 millones de BTC, incluyendo billeteras vinculadas a Satoshi Nakamoto y al hackeo de Mt. Gox.
El problema de las claves privadas y la amenaza real
Incluso si el tribunal falla a favor de los demandantes, el problema clave persiste: sin las claves privadas, el control sobre las monedas es imposible. Digital Chamber señala acertadamente que "la declaración que buscan los demandantes proporcionaría un derecho de propiedad en papel, no vinculado ni a la posesión ni al acceso a los bienes". Esto crea una ficción legal absurda.
Es revelador que el abogado Ian Cohen, quien presentó el primer dictamen amicus curiae, también exige el rechazo de la demanda, argumentando que la ley sobre bienes encontrados fue creada para objetos físicos, no para datos de una blockchain pública. Además, según la ley, dichos activos deberían pasar al estado, no a particulares. Paralelamente, el demandado seudónimo John Doe 33, propietario de una de las direcciones con 5000 BTC (valorados en $300 millones), impugna la demanda, alegando que los demandados en el caso son cadenas de direcciones, que no son entidades legales.
Opinión del experto: Esta demanda es un claro ejemplo de un intento de utilizar normas legales obsoletas para apoderarse de activos digitales. Si el tribunal respalda esta lógica, crearía una amenaza existencial para todo el modelo de custodia propia. Cualquiera que simplemente mantenga bitcoins durante mucho tiempo corre el riesgo de descubrir un día que sus activos han sido declarados "abandonados" y transferidos a terceros. Esto no es solo un caso legal curioso: es un ataque a la esencia misma de la descentralización.