En la batalla legal en torno a las carteras de bitcoin inactivas ha entrado una poderosa asociación blockchain, Digital Chamber. La organización, que reúne a más de 250 participantes del mercado —desde exchanges de criptomonedas hasta gigantes de inversión—, presentó ante el Tribunal Supremo del estado de Nueva York un documento amicus brief. En él se exige categóricamente desestimar la demanda que amenaza el propio principio de la autocustodia de activos digitales.
La esencia de las reclamaciones de los demandantes, que actúan bajo los seudónimos de Noah Doe y dos empresas de Wyoming, es simple y peligrosa: exigen que se les reconozca el derecho de propiedad sobre los bitcoins que durante años no han mostrado actividad en la cadena. Según su lógica, estas monedas son "propiedad abandonada" y, por lo tanto, deben ser transferidas al "hallador". Sin embargo, como señala acertadamente Digital Chamber, esto crea una "nube de incertidumbre" sobre toda la industria.
¿"Hallazgo" o datos públicos?
La historia de la demanda es única. En 2024, Noah Doe desarrolló un algoritmo para buscar direcciones "dormidas" e identificó 42 001 carteras. Registró sus "hallazgos" en memorias USB, las entregó en una comisaría y obtuvo recibos. La asociación no deja piedra sobre piedra de esta lógica: "Lo que 'encontró' no fueron las carteras en sí, sino registros electrónicos de direcciones, es decir, claves públicas". Esto no es propiedad, sino información pública de la blockchain.
Posteriormente, los demandantes enviaron notificaciones a los propietarios a través de OP_RETURN, dando 90 días para "despertar". De las 42 001 direcciones, se excluyeron 2932, incluidas 424 cuyos propietarios realizaron transacciones. Las 39 069 direcciones restantes (con aproximadamente 3,799 millones de BTC) fueron declaradas abandonadas. En esta lista entraron incluso carteras vinculadas a Satoshi Nakamoto y al hackeo de Mt. Gox.
El problema de las claves privadas
Incluso si el tribunal falla a favor de los demandantes, se enfrentarán a una tarea irresoluble: ¿cómo obtener el control de las monedas sin las claves privadas? Digital Chamber subraya que la decisión judicial otorgará solo un "derecho de propiedad sobre el papel", no vinculado al acceso real a los activos. Esto creará un precedente en el que el título legal estará separado de la posesión efectiva.
Además, el abogado especializado en bitcoin Ian Cohen, que previamente presentó su propio amicus curiae, señaló un error fundamental: la ley sobre bienes encontrados está diseñada para objetos físicos, no para resultados de escaneos de la blockchain pública. Es más, según la ley, dichos bienes deberían pasar al Estado, no a un particular.
Los durmientes se despiertan
En medio del litigio, se produce un proceso curioso: los propietarios de direcciones "dormidas" comienzan a mostrar actividad. Según datos del jefe de investigación de Galaxy, Alex Thorn, en junio de 2026, 31 direcciones de la lista de los demandantes transfirieron 17 527 BTC. En febrero, solo se registró movimiento en cinco direcciones por 4834 BTC. El 5 de julio, la dirección 1KV47, inactiva desde agosto de 2011, envió 30 BTC por un valor de aproximadamente $1,88 millones.
Esto no es casualidad. Los propietarios, al conocer las reclamaciones, demuestran su derecho sobre los activos mediante acciones en la cadena. Como señaló el demandado seudónimo John Doe 33, que presentó una moción para desestimar la demanda, esta va dirigida contra "líneas de direcciones de la blockchain" que no son personas jurídicas.
Mi análisis: Esta demanda es uno de los ataques legales más serios contra los principios de descentralización y autocustodia. Si el tribunal la admite, creará un peligroso precedente en el que la ausencia de transacciones se equiparará a la renuncia a la propiedad. En CryptoQuant ya han calificado la ola de venta de bitcoins "antiguos" como la "mayor liberación" de oferta a largo plazo en la historia. El mercado ve la amenaza y reacciona. La decisión judicial en este caso podría cambiar radicalmente el panorama legal para todos los tenedores de criptoactivos.