El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, reconoció que la inteligencia artificial logró revelar exitosamente su autoría anónima. Se trata de la reelaboración de una propuesta de mejora de la red — EIP-7503, publicada en diciembre de 2024. El análisis realizado por el director de Co-Invest, Franklin Van, con ayuda de la IA, confirmó que Buterin es el autor de este documento.

Experimento con el anonimato

El 22 de junio de 2026, Buterin lanzó un experimento público para comprobar hasta qué punto la IA amenaza el anonimato en internet. Propuso a los participantes encontrar, entre múltiples documentos, aquel que él había escrito de forma anónima. El ganador fue Van: su equipo analizó 27 textos y estimó la probabilidad de que Buterin fuera el autor en aproximadamente un 20%, diez veces más que cualquier otro candidato.

¿Cómo logró la IA revelar al autor?

Buterin intentó deliberadamente ocultar su autoría. Escribió el documento en chino, luego lo tradujo al inglés usando el modelo de lenguaje Qwen 2.5 y corrigió manualmente todos los errores de traducción. Sin embargo, la IA aún pudo identificarlo. Como señaló Van: «La señal principal no fueron sus palabras, sino su forma de razonar». El cofundador de Ethereum lo confirmó, afirmando que «las características de estilo que detectó la IA se referían a hábitos intelectuales y a la forma de explicar algoritmos, no a particularidades lingüísticas».

Contexto y consecuencias

Este experimento no es solo un juego. En febrero de 2026, investigadores de ETH Zurich y Anthropic publicaron un informe en el que concluyeron que los grandes modelos de lenguaje ya son capaces de ayudar a desanonimizar usuarios mediante el análisis de textos de fuentes abiertas. El director de Lighter, Vladimir Novakovski, señaló que ya en 2023, junto con Van, intentó aplicar un enfoque similar para identificar la identidad de Satoshi Nakamoto, pero entonces no lograron obtener un resultado con alta certeza. Ahora el método funcionó.

Mi evaluación experta

Este caso subraya un problema fundamental: el anonimato en internet, basado únicamente en la estilística del texto, se está convirtiendo en una ilusión. Incluso con un enmascaramiento multicapa — cambio de idioma, traducción automática, corrección manual — los hábitos intelectuales del autor siguen siendo una «huella digital» única. Para la comunidad cripto, donde el anonimato suele ser un principio clave, esto es una señal alarmante. El futuro de la privacidad probablemente requerirá no solo ocultar la identidad, sino una reestructuración completa de las formas de comunicación y el uso de herramientas de IA para la protección, no para el ataque.