El 30 de junio de 2025, un atacante logró atacar con éxito el tesoro del protocolo BONK, aprovechando una vulnerabilidad en el sistema de gobierno de la organización autónoma descentralizada (DAO). El esquema resultó ser sorprendentemente simple y efectivo: el hacker gastó $4,4 millones en adquirir tokens para luego obtener control sobre la votación y retirar activos por valor de $21,2 millones. La ganancia neta de la operación fue de $16,8 millones.
El ataque fue posible debido a una característica fundamental de muchas DAO: el derecho al voto está directamente vinculado a la cantidad de tokens en la billetera. Para tomar una decisión, basta con alcanzar un quórum determinado. El atacante aprovechó esto comprando previamente 882 mil millones de BONK en los exchanges Bybit y Binance. Este volumen fue suficiente para superar el quórum necesario de 879 mil millones de BONK.
Después de presentar una propuesta para transferir 4,426 billones de BONK ($21,2 millones) a una billetera controlada (9bxW…JHvQ), el hacker votó "a favor" con todo su volumen de 882 mil millones de BONK. La propuesta fue aprobada y los fondos se transfirieron automáticamente.
Distribución de los fondos robados
Al momento de la publicación, parte de los activos ya había cambiado de dirección. Datos sobre la distribución de los tokens robados:
| Cantidad en tokens | Cantidad en $ | Estado / Ubicación |
| 40 mil millones de BONK | $188 mil | Transferidos al exchange OKX |
| 4,386 billones de BONK | $19,3 millones | Permanece en la billetera EXaJnm…eh42 |
Parece que el hacker no tiene prisa por retirar los fondos restantes. Los analistas continúan monitoreando la dirección mencionada. Los participantes de la comunidad cripto señalaron que esta vez la raíz del problema radicaba en el sistema de gobierno del proyecto, mientras que el código en sí permanecía seguro.
Comentario experto de Cryptalist: Este incidente no es solo un hackeo más, sino una clara demostración de una vulnerabilidad sistémica en muchas DAO. Cuando la gobernanza se reduce a una mayoría simple de votos y los votos se compran con tokens, cualquier jugador lo suficientemente rico o coordinado puede tomar el control. BONK tuvo suerte de que el ataque estuviera dirigido al robo y no a la destrucción total del protocolo. Los proyectos que utilizan DAO necesitan implementar urgentemente mecanismos de protección contra la "votación con capital", como bloqueos temporales de tokens antes de votar o verificación de participantes. De lo contrario, estos ataques se convertirán en la norma.