El minero de Bitcoin TeraWulf, que cotiza bajo el ticker WULF, demostró un sólido crecimiento en sus cotizaciones tras la firma de un contrato de arrendamiento a largo plazo de centros de datos para inteligencia artificial con la empresa Anthropic. El valor total del acuerdo se estima en 19 mil millones de dólares. Durante la sesión principal, las acciones subieron un 4,86%, alcanzando los 22,21 dólares.
Estamos presenciando una transformación significativa de uno de los grandes actores de la industria minera. TeraWulf, inicialmente centrada exclusivamente en la minería de Bitcoin, está reorientando activamente su negocio hacia la provisión de capacidad computacional para el sector de la IA. Esto no es solo una diversificación, sino un giro estratégico dictado por la realidad económica.
La rentabilidad de la minería de la primera criptomoneda sigue contrayéndose tras el halving de abril de 2024, que redujo a la mitad la recompensa por bloque. En estas condiciones, un flujo de caja estable proveniente de un contrato a largo plazo con un gigante como Anthropic parece mucho más atractivo que la volátil e impredecible economía de la minería.
Giro estratégico: del hashrate a los flops de IA
La decisión de TeraWulf no es un caso aislado. Es parte de una tendencia global que he estado siguiendo en los últimos meses. Mineros de todo el mundo están convirtiendo activamente su capacidad energética e infraestructura en centros de datos de IA de alto rendimiento. A marzo de 2026, la industria ya ha vendido más de 15,000 BTC de sus reservas y ha firmado contratos para proporcionar capacidad computacional para IA por un valor superior a los 70 mil millones de dólares.
Paralelamente al megacontrato, TeraWulf anunció la venta de su participación del 50,1% en la empresa conjunta texana Abernathy. El comprador fue un grupo liderado por el socio Fluidstack, y el monto de la transacción fue de aproximadamente 530 millones de dólares. De esta manera, la empresa monetiza con éxito sus inversiones, obteniendo una prima sobre el capital invertido de 450 millones de dólares y liberando recursos para seguir expandiendo sus propios centros de datos.
En medio de estos eventos, las acciones de WULF se mantienen firmes, mientras que el propio Bitcoin atraviesa momentos difíciles. La presión sobre la primera criptomoneda, incluyendo las ventas de Strategy (anteriormente MicroStrategy), que recientemente vendió 3,588 BTC por 216 millones de dólares, solo subraya la corrección del rumbo elegido por TeraWulf.
Mi opinión experta: Estamos siendo testigos de un cambio fundamental en la estructura de ingresos de las grandes empresas mineras. TeraWulf demuestra que poseer energía barata e infraestructura desarrollada es un activo que se puede y debe monetizar no solo a través de la minería de Bitcoin. El acuerdo con Anthropic no es solo un aumento de cotizaciones por un día, es una señal al mercado de que el futuro pertenece a los modelos híbridos, donde la minería actúa como un ancla estable y la IA como un motor de superbeneficios.