El Tribunal de Distrito Federal de Connecticut tomó una decisión histórica al revisar parcialmente su veredicto de febrero y admitir a trámite las demandas por fraude contra la empresa matriz Digital Currency Group (DCG) y su fundador y director ejecutivo, Barry Silbert. El elemento central del caso es el programa de préstamos con rendimiento Genesis Yield, en quiebra, que pertenecía a la empresa de criptocréditos Genesis Global Capital.

Anteriormente, el tribunal había rechazado estas demandas, pero ahora las reclamaciones basadas en el derecho común (jurisprudencia) del estado de Nueva York han recibido nuevamente luz verde. Además, continúa la revisión de las acusaciones bajo la legislación federal de valores, lo que subraya la complejidad y la naturaleza multifacética de esta disputa.

El núcleo de la disputa y el papel de DCG

La demanda colectiva fue presentada en enero de 2023 por individuos y organizaciones que prestaron criptomonedas a Genesis. Los demandantes afirman que la dirección de la empresa proporcionó información falsa sobre su situación financiera, engañando a los inversores. El detonante del colapso fue la quiebra del fondo de cobertura Three Arrows Capital (3AC) en junio de 2022, el mayor prestatario de Genesis, que representaba aproximadamente el 30% de todos los préstamos otorgados.

Según la versión de los demandantes, DCG y Silbert, conociendo la situación catastrófica, ocultaron el deterioro financiero de Genesis al asumir la deuda incobrable de 3AC a cambio de un dudoso pagaré a diez años. Esto, en su opinión, constituye un fraude directo. La colisión legal clave fue la cuestión de la "competencia": si un tribunal federal puede examinar reclamaciones basadas en leyes estatales. El juez Stefan Underhill estuvo de acuerdo con los argumentos de los demandantes, citando la Ley de Equidad de Demandas Colectivas (CAFA), que bajo ciertas condiciones permite a los tribunales federales llevar a cabo dichos procedimientos.

¿Qué sigue?

El programa Genesis Yield funcionaba bajo el principio de generar rendimientos por las criptomonedas depositadas y fue extremadamente popular en 2021-2022, especialmente a través del producto asociado Gemini Earn. Sin embargo, el colapso del mercado en 2022 provocó la suspensión de pagos en noviembre y la quiebra de Genesis en enero de 2023. Los demandantes insisten en que Genesis Yield era un valor no registrado, lo que viola la Ley de Valores de 1933 y la Ley de Intercambio de Valores de 1934. Buscan que se reconozca a DCG y Silbert como personas de control responsables de estas violaciones.

La parte de DCG niega sistemáticamente todas las acusaciones, calificándolas de infundadas. Es importante destacar: la decisión actual del tribunal solo confirma la existencia de fundamentos legales suficientes para examinar la demanda, no reconoce la culpabilidad de los demandados. El juez Underhill, considerando la jurisprudencia ambigua sobre la aplicación de las leyes de valores a las criptomonedas, incluso permitió a DCG presentar una apelación interlocutoria.

Comentario analítico de Cryptalist: Esta decisión no es solo un episodio más en el caso Genesis, sino un precedente importante para toda la industria. Demuestra que los tribunales estadounidenses están dispuestos a aplicar mecanismos tradicionales de protección al inversor, incluidas las leyes de valores de la década de 1930, a productos criptográficos modernos, como los programas de rendimiento. Si los demandantes demuestran que Genesis Yield era un valor, se crearía un precedente extremadamente peligroso para todas las plataformas similares que operan bajo el modelo de "préstamos con intereses". El mercado debe seguir de cerca este caso: su resultado podría cambiar radicalmente el panorama regulatorio para los productos DeFi y CeFi.