El mercado de criptomonedas ruso está en vilo: el proyecto de ley №1194918-8 sobre moneda digital se pospone nuevamente. La razón no solo es la avalancha de enmiendas, sino también las prolongadas negociaciones entre los organismos. En el ámbito profesional ya están acostumbrados a los retrasos, pero ahora la situación adquiere contornos concretos.

Fechas clave y posturas del regulador

En la reciente sesión del Foro Económico Internacional de San Petersburgo (PMEF) se debatió activamente la necesidad de acelerar la aprobación de la ley. El Banco Central y el presidente del comité de la Duma Estatal para el mercado financiero, Anatoli Aksakov, insisten en que la versión final del documento esté lista antes del 27 de julio. Sin embargo, según mis estimaciones, para esa fecha se tratará más bien de una segunda lectura, no de una aprobación definitiva.

Merece especial atención el paquete de leyes que introduce responsabilidades por infracciones. Se espera su aprobación en la sesión de otoño, y el proceso de conciliación será complejo. Los legisladores intentan equilibrar entre una regulación estricta y el fomento de la innovación, lo que inevitablemente lleva a compromisos.

Pronóstico realista de entrada en vigor

Valoro con cautela las declaraciones optimistas sobre la entrada en vigor de la ley a partir del 1 de septiembre. Incluso si la segunda lectura se aprueba antes del 27 de julio, los procedimientos técnicos y la firma tomarán tiempo. El escenario más probable es que la ley entre en vigor no antes del otoño, y parte de sus disposiciones podrían posponerse para una fecha posterior.

Punto clave: si el documento no se aprueba en segunda lectura antes del 27 de julio, el 1 de septiembre como fecha de inicio se vuelve prácticamente inalcanzable. El regulador muestra una alta motivación, pero la maquinaria burocrática tiene sus propias leyes de inercia.

Conclusión analítica: El mercado debe prepararse para que la regulación completa de las criptomonedas en Rusia comience a funcionar no antes de octubre-noviembre de 2023. Además, las primeras consecuencias prácticas se verán solo después de la entrada en vigor de las leyes complementarias sobre responsabilidades. Recomiendo a los inversores y participantes del mercado orientarse hacia el otoño de 2023 como un horizonte realista, y considerar cualquier fecha anterior como un escenario positivo pero poco probable.