El Tribunal de Distrito Federal de Connecticut tomó una importante decisión procesal al admitir a trámite las demandas colectivas por fraude contra la empresa matriz Digital Currency Group (DCG) y su fundador y director ejecutivo, Barry Silbert. La controversia gira en torno al programa de rendimiento Genesis Yield, lanzado por el prestamista de criptomonedas en quiebra Genesis Global Capital.

Esta decisión revisa parcialmente el fallo del mismo tribunal emitido en febrero. Se restablecieron las reclamaciones previamente desestimadas basadas en el derecho común (jurisprudencial) del estado de Nueva York. Además, el tribunal continuará examinando las reclamaciones bajo la legislación federal de valores.

Cuestión clave: competencia y jurisdicción

Uno de los puntos centrales en disputa fue la "competencia": si un tribunal federal puede examinar reclamaciones basadas en leyes estatales. Los demandantes se basaron en la Ley de Equidad en Demandas Colectivas (CAFA), que bajo ciertas condiciones permite a los tribunales federales llevar a cabo litigios colectivos. El juez Stefan Underhill estuvo de acuerdo con este argumento, restableciendo parte de las reclamaciones previamente desestimadas bajo leyes estatales. Sin embargo, muchas reclamaciones basadas en leyes de protección al consumidor de otros estados fueron desestimadas o aplazadas.

El programa Genesis Yield, que funcionaba bajo el principio de generar rendimientos por las criptomonedas depositadas, fue especialmente popular entre 2021 y 2022. A través de productos asociados, incluido Gemini Earn, un proyecto conjunto con el exchange Gemini, participaron cientos de miles de inversores. Sin embargo, el colapso del mercado cripto en 2022 deterioró gravemente la liquidez de Genesis. En noviembre de ese año, la empresa suspendió los pagos y en enero de 2023 se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 11 del Código de EE. UU.

Esencia de las reclamaciones de los demandantes

La demanda colectiva se presentó en enero de 2023. Los demandantes son personas físicas y organizaciones que prestaron criptomonedas a Genesis. Según su versión, la dirección proporcionó información falsa sobre la situación financiera de la empresa y engañó a los inversores. El motivo fue la quiebra del fondo de cobertura Three Arrows Capital (3AC) en junio de 2022, el mayor prestatario de Genesis, que representaba aproximadamente el 30% de todos los préstamos otorgados.

Los demandantes afirman que DCG y Silbert ocultaron el deterioro de la situación financiera de Genesis al asumir la deuda incobrable de 3AC a cambio de un pagaré a diez años. Insisten en que el programa Genesis Yield era un valor no registrado, lo que viola la Ley de Valores de 1933. También acusan a la empresa de fraude de valores según la Ley de Intercambio de Valores de 1934 y buscan que se reconozca la responsabilidad de DCG y Silbert como personas controladoras.

La parte de DCG niega sistemáticamente todas las infracciones y califica los argumentos de los demandantes como infundados. Dadas las discrepancias en la práctica judicial sobre la aplicación de las leyes de valores a las criptomonedas, el juez Underhill permitió a DCG presentar una apelación interlocutoria.

Es importante destacar: la decisión actual solo confirma que existen bases legales suficientes para examinar las reclamaciones, pero no reconoce la culpabilidad de DCG o Silbert. En el futuro, el tribunal continuará investigando si Genesis Yield era un valor y si la información se divulgó correctamente a los inversores.

Mi comentario como analista: Esta es una decisión emblemática que podría sentar un precedente para toda la industria. Si el tribunal reconoce el programa Genesis Yield como un valor, abrirá una "caja de Pandora" para demandas similares contra otros prestamistas y plataformas cripto que operaban con un modelo similar. El mercado de DeFi y CeFi necesita urgentemente marcos regulatorios claros, y este proceso podría ser un catalizador para su formación.