La aprobación del proyecto de ley sobre moneda digital n.º 1194918-8 se pospone nuevamente. La razón principal es el número significativo de enmiendas y las prolongadas conciliaciones interministeriales. Los pronósticos inicialmente optimistas sobre una pronta aprobación del documento están siendo reemplazados por evaluaciones más realistas, y la pregunta clave ahora no es "si habrá ley", sino "cuándo exactamente".

En la reciente sesión del Foro Económico Internacional de San Petersburgo (PMEF) se discutió activamente la necesidad de acelerar el proceso al máximo. Se mencionó como referencia la fecha del 27 de julio: para ese plazo se planea realizar la segunda lectura del proyecto de ley. Sin embargo, es importante entender que esto no es una aprobación final, sino solo una etapa más de los procedimientos parlamentarios. Después de la segunda lectura seguirá la tercera, y luego la aprobación del Consejo de la Federación y la firma del presidente.

Cuándo entrará en vigor la ley: del optimismo a la realidad

El escenario más probable es que la ley entre en vigor en otoño. Las conversaciones sobre el 1 de septiembre como fecha de lanzamiento parecen más un optimismo moderado. Si la segunda lectura no se realiza antes del 27 de julio, el inicio en septiembre se vuelve prácticamente imposible. El regulador está realmente interesado en la pronta aprobación del documento, pero los mecanismos burocráticos y la necesidad de coordinar todos los detalles con el Banco Central, el Ministerio de Finanzas y otros organismos introducen sus ajustes.

Por separado, cabe destacar el paquete de leyes complementarias que introducen responsabilidades por violar la nueva regulación. Se espera que su aprobación ocurra en la sesión de otoño, y este proceso no será menos complejo. Por lo tanto, el marco legal completo para la circulación de monedas digitales en Rusia no se formará antes de septiembre-octubre de 2024.

Mi análisis: El mercado ya está acostumbrado a los retrasos en la regulación cripto rusa. El aplazamiento hasta otoño no es un fracaso, sino más bien una señal de que los legisladores buscan crear un mecanismo lo más elaborado posible, no una ley "cruda". Para los inversores a largo plazo y los mineros, esto es una señal para prepararse para las nuevas reglas del juego, pero no esperarlas antes del cuarto trimestre.