Los analistas de Bernstein mantienen su pronóstico "ambicioso" para bitcoin, afirmando que el objetivo de $150,000 para fin de año es perfectamente alcanzable. Incluso a pesar de una caída del 54% desde los máximos de octubre, los expertos califican la corrección actual como "suave" según los estándares históricos. La fase bajista actual dura aproximadamente tres trimestres, mientras que en el pasado las grandes caídas se extendían de 12 a 15 meses con descensos del 75% al 90%. Esto, en su opinión, evidencia una mayor madurez del mercado, aunque la finalización completa de la caída aún está en duda.

Factores fundamentales de apoyo

Bernstein destaca varios impulsores clave que podrían devolver a bitcoin a la senda del crecimiento. En primer lugar, los flujos de capital. Desde principios de 2026, la entrada total a través de tesorerías corporativas y ETF al contado ha sido de aproximadamente $10 mil millones. A pesar de la salida de $5.5 mil millones de los ETF, en el contexto de activos por $74 mil millones, esto parece limitado. La principal fuente de demanda sigue siendo Strategy (anteriormente MicroStrategy), que desde enero ha adquirido alrededor de 175,000 BTC (~$14 mil millones), elevando sus reservas a 847,363 BTC. La carga de deuda de la empresa es solo del 13% del valor de su cartera, y la liquidez es suficiente para 17 meses de servicio. Además, Strategy podría vender bitcoins por hasta $1.25 mil millones para financiar dividendos y recompras de acciones, lo que añade flexibilidad.

El mercado también recibe apoyo adicional de los cambios regulatorios en EE. UU.: el avance del proyecto de ley GENIUS Act sobre stablecoins, el lanzamiento de futuros perpetuos de criptomonedas a través de Kalshi y Coinbase, y el crecimiento del mercado RWA hasta $52 mil millones. La probabilidad de que se apruebe la Clarity Act antes de finales de 2026 se estima en un 50%.

Señal histórica: ¿el suelo está cerca?

Los analistas de K33 también ven señales de formación de un suelo. Actualmente, más de la mitad de la oferta de bitcoin está en pérdidas: el indicador ha pasado del 30% al 50% en un mes. Históricamente, estos valores solo se observaron en las etapas tardías de las fases bajistas y precedieron a la formación del suelo en unas pocas semanas (23 y 13 días en los ciclos de 2018 y 2022, 31 días en 2017). La excepción fue 2014, cuando pasaron 101 días hasta el suelo con una caída adicional del 46%.

Una confirmación adicional es el retorno de bitcoin a su media móvil de 200 semanas, un nivel que acompañó a todos los mínimos anteriores. El RSI ha caído a su nivel más bajo desde noviembre de 2018, y el índice de miedo y codicia ha bajado a 8 ("miedo extremo"). Sin embargo, los expertos advierten que el ciclo actual podría ser diferente: la salida masiva de productos cotizados en bolsa (85,600 BTC en cuatro semanas, un récord) genera presión. No obstante, los tenedores a largo plazo controlan alrededor del 79% de la oferta circulante, una proporción récord, lo que indica que la demanda a largo plazo se mantiene.

Mi opinión experta: El escenario de Bernstein parece optimista, pero no carece de fundamentos. La combinación de demanda institucional, cambios regulatorios y señales históricas de suelo crea las condiciones para un cambio de tendencia. Sin embargo, el riesgo clave sigue siendo la inestabilidad macroeconómica y un posible endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal, que podría retrasar el logro de los $150,000 hasta 2027.