En la comunidad cripto se ha desatado un acalorado debate, provocado por el cofundador y CEO de StarkWare, Eli Ben-Sasson. Él ha puesto en duda públicamente uno de los pilares fundamentales de Bitcoin: el límite fijo de oferta de 21 millones de monedas. Según Ben-Sasson, este modelo carece de sentido práctico a largo plazo.
El argumento principal del experto es la inevitable pérdida de claves privadas. Con el tiempo, los propietarios pierden el acceso a sus billeteras, lo que provoca la retirada irreversible de monedas de la circulación. Según estimaciones de Ledger publicadas en noviembre, el volumen de bitcoins perdidos para siempre ya alcanza los 4 millones. Ben-Sasson afirma que, en un horizonte temporal infinito, este proceso llevará a la pérdida de todas las claves y, por lo tanto, de todas las monedas. Como alternativa, propone abandonar el límite absoluto en favor de una tasa de emisión anual predefinida, del 4%. Según su lógica, este índice de inflación se correspondería aproximadamente con la tasa de crecimiento de la población mundial y permitiría mantener la circulación del activo.
La comunidad de Bitcoin: «Esto destruye la idea misma»
La reacción de los partidarios de la primera criptomoneda fue previsiblemente contundente. Los opositores señalaron de inmediato que la oferta fija de 21 millones de BTC no es solo un detalle técnico, sino un principio fundamental sobre el que se sostiene el concepto de «oro digital». Un usuario declaró que es una «idea terrible» y que cualquier cambio en el protocolo en esta dirección abriría la caja de Pandora para modificaciones aún más peligrosas. Otros señalaron que abandonar el límite fijo haría que Bitcoin fuera indistinguible de miles de otras criptomonedas inflacionarias, privándolo de su principal baza: la escasez.
En respuesta a las críticas, Ben-Sasson replicó que el activo conservaría su escasez si las tasas de inflación se mantuvieran constantes y predecibles. También rechazó el argumento de que 21 millones de monedas son demasiado pocas, recordando que Bitcoin se divide en 2,1 cuatrillones de satoshis. Sin embargo, en su opinión, incluso esta cifra se reduciría con el tiempo debido a las mismas pérdidas de claves.
Compromiso de Zcash: quema para minar
En medio del debate, el fundador de Zcash, Bryce «Zooko» Wilcox, propuso una solución más elegante: el mecanismo Network Sustainability Mechanism (NSM). Este modelo, que se discute en el ecosistema de Zcash, mantiene el límite fijo de 21 millones de ZEC. La esencia es que los usuarios pueden quemar voluntariamente sus monedas, y el volumen de emisión equivalente se devolvería gradualmente a la circulación a través de recompensas para los mineros durante un período de cuatro años. De esta manera, la oferta total no aumenta, pero la red obtiene incentivos para mantener la seguridad sin riesgo de inflación descontrolada.
Opinión del analista: La idea de Ben-Sasson es sin duda provocadora, pero plantea un problema real sobre la sostenibilidad económica de Bitcoin una vez que se haya minado el último satoshi. El modelo actual depende completamente de las comisiones, lo que, en un mundo con una actividad transaccional decreciente, podría ser fatal para la seguridad de la red. Sin embargo, cualquier cambio en la política monetaria de Bitcoin es jugar con fuego. La comunidad teme con razón que incluso la más mínima desviación del principio de «21 millones» destruya la confianza que se ha construido durante años. La opción de compromiso de Zcash parece mucho más reflexiva y segura, ya que no viola el postulado clave, sino que simplemente introduce un mecanismo de redistribución voluntaria.