El cofundador y CEO de StarkWare, Eli Ben-Sasson, ha propuesto una idea radical: abandonar el límite fijo de oferta de bitcoin de 21 millones de monedas. Según él, este modelo pierde sentido debido a la pérdida irreversible de claves privadas. Con el tiempo, afirma Ben-Sasson, todas las claves se perderán, lo que provocará la desaparición gradual de parte de la emisión en circulación. Como respaldo, cita una estimación de Ledger, según la cual el volumen de bitcoins irrecuperables ya asciende a unos 4 millones.
En lugar de un límite absoluto, el jefe de StarkWare propone establecer una tasa de emisión anual del 4%. Según su lógica, esta inflación se aproxima aproximadamente a la tasa de crecimiento de la población mundial y permitirá mantener la escasez del activo a largo plazo, incluso con la pérdida constante de claves. La idea es que el límite superior no sea una cifra fija, sino un porcentaje anual predefinido.
Reacción de la comunidad: división a nivel fundamental
La iniciativa ha generado acalorados debates. Los partidarios de bitcoin recordaron que el límite de 21 millones no es solo un parámetro técnico, sino la piedra angular del concepto de "oro digital". Uno de los usuarios, Angel Akiyta, calificó la propuesta como una "idea terrible", advirtiendo que modificar el protocolo en un área tan fundamental abriría la puerta a más cambios que destruirían la esencia misma de bitcoin.
Otros participantes en la discusión señalaron que el activo se divide en 2,1 cuatrillones de satoshis, por lo que el argumento de que "no hay suficientes monedas para todos" es insostenible. Sin embargo, Ben-Sasson replicó que incluso esa cantidad de unidades se reduciría debido a la pérdida de claves. Los críticos también señalaron que abandonar la oferta fija haría que bitcoin fuera indistinguible de muchas otras criptomonedas, privándolo de su propiedad única.
Compromiso del fundador de Zcash
El fundador de Zcash, Bryce "Zooko" Wilcox, propuso una alternativa: el Mecanismo de Sostenibilidad de la Red (NSM), que se está discutiendo en el ecosistema de la moneda anónima. Este mecanismo mantiene el límite estricto de 21 millones de ZEC, pero permite a los usuarios quemar monedas voluntariamente. Luego, el volumen equivalente se devuelve gradualmente a la circulación a través de recompensas para los mineros durante cuatro años. Según la idea de los autores, esto respalda la seguridad de la red sin aumentar la oferta máxima.
Mi opinión experta: La idea de Ben-Sasson es sin duda provocadora, pero revela un problema real: la pérdida irreversible de monedas. Sin embargo, implementar una inflación del 4% no es un cambio técnico, sino ideológico, que podría socavar la confianza en bitcoin como un activo con una política monetaria predecible e inmutable. El compromiso de Zcash parece más elegante, pero su aplicabilidad a bitcoin sigue siendo muy cuestionable.