El proyecto de ley n.º 1194918-8, destinado a crear un marco legal para el mercado de criptomonedas en Rusia, ha superado la etapa de preparación para la segunda lectura. El comité especializado de la Duma Estatal para el mercado financiero ya ha recomendado aprobar el documento actualizado. Este es un paso significativo, teniendo en cuenta la profunda revisión a la que se ha sometido el texto original desde su aprobación en primera lectura el 21 de abril de 2026.

Para la segunda lectura, los legisladores introdujeron una serie de innovaciones fundamentales. Lo clave es que se garantiza a los ciudadanos una protección judicial plena de los derechos sobre los activos digitales, independientemente de si se han declarado previamente. Esto se alinea completamente con la posición legal del Tribunal Constitucional y elimina uno de los principales temores de los participantes del mercado.

Nuevas reglas para inversores e intermediarios

Para proteger a los rusos que operan con plataformas extranjeras, se han suavizado las reglas de presentación de informes. En lugar de revelar las direcciones de las billeteras de criptomonedas extranjeras, los residentes solo estarán obligados a declarar los saldos de fondos y los movimientos financieros asociados. Este es un compromiso razonable que permite combatir eficazmente los riesgos de filtración de información confidencial sin exponer a los usuarios a peligros.

La actividad de los intermediarios ahora está estrictamente regulada. Los exchanges de criptomonedas están obligados a enviar los activos adquiridos exclusivamente a la billetera del propio comprador. Los depositarios digitales obtienen el derecho de congelar transferencias de grandes sumas al extranjero o a terceros durante 48 horas. Si el intermediario ignora estos requisitos, debe compensar completamente al cliente por los fondos robados por estafadores. Esta es una responsabilidad financiera grave que disciplina el mercado.

Para los inversores no calificados, el acceso seguirá siendo limitado: solo las criptomonedas más líquidas, con un límite anual de hasta 300 mil rublos a través de un solo intermediario y una prueba obligatoria. Los inversores calificados tendrán acceso a cualquier activo sin restricciones, siempre que aprueben una prueba especializada o acrediten experiencia.

Los brókeres y gestores profesionales podrán operar legalmente en exchanges de criptomonedas extranjeros, pero sujeto a condiciones adicionales, incluidos los requisitos sobre la amigabilidad de la jurisdicción receptora. La ley también permite pagos en criptomonedas en la compraventa de valores y derechos digitales rusos.

Plazos y realidades

Debido a la enorme cantidad de enmiendas y a las prolongadas negociaciones, la aprobación final de la iniciativa se pospone hasta el otoño. El Ministerio de Finanzas ya ha confirmado oficialmente que no dará tiempo físico para aprobar el documento antes de la fecha límite. Según declaraciones del Banco Central y del presidente del comité, Anatoli Aksakov, la versión final debería aprobarse antes del 27 de julio. Sin embargo, lo más probable es que se refieran a la segunda lectura, no a la aprobación final.

El paquete de leyes complementario, que establece la responsabilidad por infracciones, no aparecerá antes de la sesión de otoño. En consecuencia, las normas legales entrarán en vigor hacia el 1 de septiembre. No obstante, los expertos valoran con bastante cautela las posibilidades de poner en marcha el sistema a principios de otoño. Si los diputados no aprueban el texto en segunda lectura antes de finales de julio, el sistema definitivamente no funcionará para septiembre. El aplazamiento de la mayoría de las disposiciones clave hasta finales de otoño será inevitable.

Mi análisis: La versión actual del proyecto de ley es un equilibrio complejo entre la liberalización para los profesionales y un control estricto para los inversores minoristas. Suavizar los requisitos de declaración para las billeteras extranjeras es una medida sensata, pero el límite de 300 mil rublos para inversores no calificados sigue siendo una barrera importante. El mercado está en vilo: si la ley se aprueba finalmente en otoño, será un potente catalizador para el sector legal, pero los retrasos podrían llevar a que parte del negocio se sumerja en la economía sumergida.