La batalla regulatoria en torno a las criptomonedas en la India entra en una fase decisiva. El Banco de la Reserva de la India (RBI) ha vuelto a adoptar una postura dura, apoyando oficialmente una política de «prohibición con tendencia a la exclusión total» de los activos digitales del sistema financiero. Al mismo tiempo, la agencia tributaria del país da la voz de alarma: la magnitud de la evasión fiscal en el ámbito de las criptomonedas está alcanzando niveles amenazantes, y el uso de exchanges extraterritoriales hace que este proceso sea prácticamente incontrolable.
Postura del Banco Central: el aislamiento como único método de protección
Según los documentos a los que he tenido acceso, el RBI insiste en que se debe prohibir categóricamente a los bancos e instituciones financieras poseer, comerciar o proporcionar acceso a criptomonedas y stablecoins. El argumento principal del regulador es el riesgo de «contagio» para todo el sistema financiero. Según la dirección del banco, la única forma de contener este riesgo es excluir por completo las criptomonedas del perímetro del ecosistema financiero regulado.
Especial preocupación generan las stablecoins. El RBI considera que los tokens vinculados a monedas extranjeras representan una amenaza directa para la soberanía del país. Al mismo tiempo, según el regulador, las stablecoins vinculadas a la rupia podrían socavar el señoreaje —los ingresos del Estado por la emisión de moneda nacional—, así como crear riesgos para la estabilidad financiera en períodos de tensión en el mercado.
Hacienda constata un fracaso: el 75% de los traders operan en la sombra
Los datos del departamento tributario dibujan un panorama aún más alarmante. De las 645.000 personas que realizaron transacciones con criptomonedas en el año fiscal que finalizó en marzo de 2023, menos del 25% reflejaron estas operaciones en sus declaraciones de impuestos. Esto significa que la gran mayoría de los participantes del mercado operan al margen de la ley.
La agencia tributaria señala directamente el problema clave: las transacciones a través de exchanges extranjeros y carteras privadas hacen prácticamente imposible determinar los verdaderos propietarios de los activos y cobrar los impuestos. La situación se ve agravada por la alta volatilidad de los precios y la falta de estándares uniformes para la valoración de criptoactivos a efectos fiscales. En respuesta, el Ministerio de Asuntos Corporativos de la India ya está estudiando la posibilidad de implementar normas contables para los activos digitales virtuales.
Actualmente, hay alrededor de 39 millones de criptotraders en el país que, según las estimaciones de la agencia tributaria, poseen activos digitales por un valor aproximado de 2.100 millones de dólares. Mientras tanto, los exchanges globales, como Binance y Coinbase, solo pueden operar legalmente en la India después de registrarse ante el organismo estatal.
Comentario del analista: La India sigue el camino de China, no el de Estados Unidos o Singapur. Sin embargo, una prohibición total en un país con 39 millones de usuarios activos no es solo una decisión regulatoria, sino un desafío socioeconómico. Dado el bajo nivel de disciplina fiscal y la alta popularidad de las criptomonedas entre la población, la efectividad de dicha prohibición sigue siendo muy cuestionable. Lo más probable es que seamos testigos de un mayor desplazamiento del mercado hacia el profundo sector «gris», lo que solo complicará el control y la recaudación de impuestos.