La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) ha iniciado un programa de inspecciones obligatorias dirigido a los proveedores de servicios de activos digitales (CASP). El enfoque principal son los servicios de custodia, que garantizan el almacenamiento de los activos criptográficos de los clientes.
En el marco de esta iniciativa, las autoridades nacionales competentes de los países de la UE llevarán a cabo una auditoría detallada de cómo las empresas gestionan los riesgos operativos. El regulador ha destacado áreas clave: la resiliencia operativa digital de los custodios, incluida la gestión de claves, el control de transacciones y los mecanismos de detección de incidentes.
¿Qué verificarán exactamente los reguladores?
ESMA se centrará en seis áreas críticas:
- Gestión y control interno;
- Gestión de claves criptográficas y almacenes;
- Control y validación de transacciones;
- Procedimientos de detección y tratamiento de incidentes de seguridad;
- Gestión de riesgos relacionados con contratos inteligentes;
- Dependencias de proveedores externos y gestión de estos riesgos.
Las inspecciones se realizarán mediante una selección basada en riesgos entre los CASP ya autorizados. El marco temporal abarca desde el segundo semestre de 2026 hasta el primer semestre de 2027.
Al finalizar el programa, ESMA sistematizará los resultados en un informe final, que se entregará al consejo de supervisión para su posterior análisis y posibles ajustes regulatorios.
Contexto: MiCA y la expansión regulatoria
Esta iniciativa es una continuación lógica de la entrada en vigor del reglamento MiCA. Recordemos que el 1 de julio de 2023 expiró el período de transición para las plataformas de criptomonedas en la UE. El Parlamento Europeo ya ha aprobado una posición oficial sobre la expansión adicional de la regulación a DeFi, préstamos, staking y NFT.
Mi comentario: Este paso de ESMA no es solo una formalidad burocrática. Es una señal al mercado de que el regulador tiene la intención de controlar estrictamente la infraestructura de custodia, que es la base de la confianza en los activos digitales. Dado el creciente interés institucional, la transparencia y la resiliencia operativa de los custodios se convertirán en un factor clave para el desarrollo futuro del mercado en Europa. Las empresas que no puedan superar dicha inspección corren el riesgo de perder su licencia y el acceso al mercado europeo.