El mercado de derivados de bitcoin muestra una señal alarmante: el apalancamiento se está recuperando activamente, mientras que la demanda real al contado sigue siendo débil. Este desequilibrio crea una estructura extremadamente frágil que podría desencadenar una nueva ola de liquidaciones forzadas.

Tras la corrección masiva en la que el precio de bitcoin cayó desde niveles superiores a $120,000 hasta $63,600, el interés abierto (OI) se redujo de $45–47 mil millones a $21.6 mil millones. Fue una clásica reducción de apalancamiento, característica de una capitulación. Sin embargo, ahora el OI se ha estabilizado y los traders están comenzando a aumentar posiciones nuevamente, a pesar de que el precio sigue lejos de los máximos históricos.

Ratio de apalancamiento: recuperación sin fundamentos

El indicador clave —el ratio de apalancamiento estimado de bitcoin— se ha recuperado hasta el nivel de 0.241 y se mantiene cerca de su media móvil creciente de 100 días. Esto significa que el volumen de exposición en derivados está creciendo más rápido que las reservas en los exchanges. En otras palabras, el mercado está acumulando posiciones "en papel", mientras que los precios al contado siguen estructuralmente débiles.

Gráfico del ratio de apalancamiento de bitcoin

Esta combinación es un patrón clásico de vulnerabilidad. Cuando el apalancamiento aumenta en medio de una dinámica de precios débil, el mercado se vuelve extremadamente sensible a movimientos bruscos. Cualquier impulso significativo podría desencadenar una reacción en cadena de liquidaciones, como ya ha ocurrido en múltiples ocasiones en 2025.

Crecimiento mecánico y falta de demanda

El análisis de los flujos de liquidaciones confirma que el reciente rebote de bitcoin desde la zona de $60,000 fue principalmente de carácter mecánico. Los picos en el cierre de posiciones cortas amplificaron el movimiento alcista, especialmente después de grandes fases de caída. Sin embargo, esto no indica la aparición de nueva demanda, sino más bien la eliminación del exceso especulativo.

Los alcistas tampoco se han librado. Las liquidaciones de posiciones largas se dispararon durante el desplome de febrero y la venta masiva de junio. Los traders con apalancamiento en largo han recibido golpes repetidos en las olas bajistas, lo que socava la confianza en la sostenibilidad de la recuperación actual.

¿Qué pasará después?

Ahora el mercado se encuentra en una zona propensa a los squeezes. El interés abierto ha dejado de caer, el apalancamiento está aumentando, las tasas de financiación se han vuelto positivas tras un estrés profundo, y el precio intenta consolidarse por encima de los $60,000. La pregunta es qué escenario se materializará primero.

O la demanda al contado confirma el rebote —y entonces el crecimiento tendrá una base fundamental—, o el apalancamiento se recuperará más rápido que el poder adquisitivo real —y entonces bitcoin volverá a ser vulnerable ante una ola de liquidaciones forzadas.

Mi opinión: El mercado está descontando un escenario de nueva caída. Sin una entrada sólida de capital en los ETF al contado y una acumulación estable por parte de los tenedores a largo plazo, la estructura actual parece una "trampa para alcistas". Un crecimiento basado únicamente en la eliminación de cortos no puede ser sostenible.