El exchange de Bitcoin Bull Bitcoin, que obtuvo la licencia MiCA a través del regulador francés AMF, ha presentado una demanda ante el Consejo de Estado de Francia, el tribunal administrativo más alto del país. La empresa busca la anulación del decreto n.º 2025-1276, que transpone la directiva europea DAC8 sobre declaración fiscal de criptoactivos a la legislación francesa.
Bull Bitcoin, que se autodenomina el exchange no custodio más antiguo del mundo que opera exclusivamente con Bitcoin, no está dispuesta a aceptar lo que denomina «vigilancia masiva». El núcleo de las quejas: a partir del 1 de enero de 2026, la DAC8 obliga a todos los proveedores europeos de servicios de criptoactivos (CASP) a recopilar y transmitir sistemáticamente a las autoridades fiscales los datos de identidad y transacciones de millones de usuarios. Luego, esta información se distribuye automáticamente entre las agencias fiscales de los estados miembros.
¿Cuál es el principal peligro según Bull Bitcoin?
La empresa señala la creación de una base de datos centralizada que vincula la identidad legal, la dirección del domicilio y el historial completo de transacciones del usuario. Incluso las operaciones que no tienen ninguna relación con la tributación terminarán en esta base de datos. En un contexto de filtraciones diarias de datos y un aumento en los secuestros de propietarios de criptoactivos, Bull Bitcoin considera que dicha base de datos representa una amenaza directa a la seguridad física de millones de tenedores de criptomonedas y sus seres queridos. Se convierte en una «mina de oro» para los delincuentes, incluidos los funcionarios públicos que tienen acceso a ella.
La dirección del exchange subraya que la información estará disponible para las administraciones fiscales de múltiples países, mucho más allá de Francia. Teniendo en cuenta los precedentes de filtraciones de datos gubernamentales, corrupción interna y reventa ilegal de información, Bull Bitcoin plantea una pregunta razonable: ¿realmente quieren los usuarios que sus datos personales estén al alcance de numerosos terceros de otros estados?
Posición de la dirección y planes
El CEO de Bull Bitcoin, Francis Pouliot, calificó la DAC8 como la transformación del concepto de «conoce a tu cliente» (KYC) en «mata a tu cliente». La empresa tiene la intención de utilizar todos los medios legales para suspender, retrasar, anular o modificar la DAC8 y su equivalente global, el estándar CARF.
El 24 de febrero de 2026, el exchange presentó una solicitud preliminar ante el Consejo de Estado de Francia, seguida de una queja detallada con la exposición completa de los fundamentos. Pouliot declaró que alguien debe trazar una línea y adoptar una postura de principios, y dado que nadie más está listo ni es capaz de hacerlo, esta misión recae en Bull Bitcoin.
Mi opinión experta: Esta demanda no es solo una formalidad legal, sino un precedente emblemático. Bull Bitcoin desafía el espíritu mismo del consenso regulatorio en la UE, cuestionando no los detalles técnicos, sino los derechos fundamentales a la privacidad y la seguridad. Si el tribunal falla a favor del exchange, podría retrasar seriamente la implementación de la DAC8 y obligar a los reguladores a reconsiderar el equilibrio entre el control fiscal y la protección de datos personales. Este caso debe ser seguido por todos los que utilizan criptomonedas en Europa.